La expulsión de un sacerdote
El sábado 3 el Vaticano expulsó a un sacerdote polaco después que “dijera en entrevistas publicadas en Italia y Polonia que estaba contento y orgulloso de ser un sacerdote gay y que estaba enamorado de un hombre al que identificó como su novio” [Vaticano expulsa a sacerdote gay en víspera del sínodo, el Nuevo Herald, 3 de octubre, Últimas Noticias].
Monseñor Krzysztof Charamsa, sacerdote polaco gay de 43 años, que trabajaba en la Congregación para la Doctrina de la Fe, decidió salir del closet un día antes de comenzar el Sínodo sobre la Familia, según dijo “para sacudir a una iglesia paranoica en este tema”, pues “es el momento de que la Iglesia abra los ojos y comprenda que la solución que propone, la abstinencia total de la vida del amor, es inhumana”, informaron otros medios.
La medida disciplinaria impuesta al cura desertor podría tener otras lecturas: los sacerdotes gais –que pululan en la Iglesia católica: párrocos, obispos y cardenales– si no están dispuestos a continuar con su doble vida y moral serán expulsados de sus trabajos clericales.
¿Será Charamsa el único sacerdote gay que va a salir del closet, o el primero? ¿Se presentará el síndrome del dominó? Tras su expulsión, el sacerdote se ha trasladado a vivir a Cataluña con su pareja y en una entrevista en Catalunya Radio, afirmó que ha “enviado una carta al Papa Francisco”. Ha lamentado “que la Congregación para la Doctrina de la Fe haya cerrado el debate de la homosexualidad sin reflexión”. Piensa que “el papa Francisco lo tiene difícil para hacer cambiar las posiciones de los obispos más cerrados”.
Se siente “liberado y en paz” considerando que “hubiera sido peor quedarse callado ante la posición dentro de la curia vaticana: homofobia paranoica irracional”. (ABC, Madrid)
Jesús Lázaro
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de octubre de 2015, 0:56 p. m. with the headline "La expulsión de un sacerdote."