Las fantasías
Una fantasía muy popular surge a partir de la pregunta siguiente: ¿Qué haría alguien que, de un momento a otro, recibe una gran cantidad de dinero que jamás imaginó llegar a tener (lotería, herencia, casualidad)?
Quizá una primera respuesta incluya la compra de un auto soñado, una gran mansión y una gran cantidad de artículos necesarios y no tan necesarios, quizá contratarían empleados de servicios domésticos y demostrarían de forma tangible el amor por determinadas personas: ''comprarle una casa a los progenitores'', ''regalar dinero a los hermanos para que inicien sus propios negocios'' y ''ayudar de una manera u otra a toda la familia".
Todas estas resoluciones son tomadas casi siempre en momentos de mucha euforia.
Existen varios niveles de alegría.
Cuando la felicidad es muy grande, las personas suelen perder su conducta habitual, se descontrolan, llegan a realizar –como algunos borrachos– actos extravagantes.
En ese estado, es posible que no puedan controlar el torrente de ideas y distorsionan la realidad, debido a la excitación.
Las personas ebrias o drogadas, por lo general, cuando recuperan la estabilidad, no cesan de pedir disculpas a familiares y amigos por sus excesos y comportamientos bochornosos.
Frecuentemente, aquellas personas que han heredado grandes fortunas o se han ganado el premio mayor de la lotería, han despilfarrado su riqueza. La pregunta entonces es: ¿Qué experimentarán al sentirse pobres nuevamente?
Siempre, en todos los aspectos de la vida, el mejor comportamiento es la mesura.
José M. Burgos S.
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de noviembre de 2014, 2:00 p. m. with the headline "Las fantasías."