Muerto el perro, se acabó la rabia
No creo que a todo el mundo le interese el nombre y la nacionalidad de los asesinos que matan en forma horrible a los prisioneros de diferentes países.
Yo sí creo que a casi todo el mundo le interesa que destruyan a esos sujetos (son nuestros enemigos). Que se dejen de tantos estudios de la voz, la cara, el acento y se dediquen a descubrir donde están y destruirlos. La única solución a este problema es, eliminarlos, sacarlos de la circulación, para que no hagan más daño.
Como dice ese antiguo adagio: muerto el perro… se acabó la rabia.
Roger Romero
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de noviembre de 2014, 1:00 p. m. with the headline "Muerto el perro, se acabó la rabia."