Más sobre el reciente sínodo
El señor Jesús Lázaro comentó con muchos datos valiosos la reciente conclusión en Roma del Sínodo de la Familia, propiciado por el santo padre Francisco [ver Sínodo sobre la familia, 30 de octubre].
Y aunque es cierta su aseveración de que hay corrientes conservadoras y progresistas dentro del colegio cardenalicio y el obispado, eso, en cierta medida, es sano, pues a pesar de la autoridad piramidal de la Iglesia la existencia de varias tendencias dentro de su seno la hace más sabia, más prudente y, digamos, más democrática, a la hora de tomar las grandes decisiones. Claro, que como en toda organización compuesta por seres humanos, no todo es perfecto.
A su pregunta de que si el Espíritu Santo ilumina a ambas partes, pues claro que sí. Si admitimos al Santo Espíritu admitamos también que El ilumina pero no fuerza y que no todo ser humano interpreta igual, pues nuestra sabiduría es limitada. Lo que determina en estos casos es la buena-sana voluntad y el consenso sincero. Cuando un sinodista opina contrario a otro o matiza una idea, lo hará bajo la inspiración del Espíritu si plantea su idea o propuesta de buena fe, con sinceridad y con buenas intenciones.
Por otro lado, la comparación del amigo Lázaro entre la técnica moderna y aquello de que gran parte de la Iglesia sigue aferrada a lo tradicional o literal no es muy acertada pues ha habido grandes cambios desde los últimos concilios y aunque es tradicionalista –pues la Iglesia no es una vitrina de modas– no interpreta ni mucho menos literalmente, contrariamente a otros grupos cristianos fundamentalistas. Por ejemplo, nosotros no creemos que de verdad un rico tenga que pasar por el ojo de una aguja para salvarse y sólo tomamos como simbólico que el hombre tenga que sudar para ganar el pan de cada día, gracias a los ventiladores y al moderno aire acondicionado. Y al utilizar la Internet y los autos y aviones, tampoco enviamos predicadores a pie.
Concluyendo, cuando Francisco proclama la misericordia de Dios ratifica la fe del cristiano y gracias a esa misericordia vemos que muchos problemas del ser humano sí se resuelven o se recibe la gracia necesaria para superarlos o soportarlos. La fe no se sostiene con explicaciones matemáticas, pero sí se fundamenta en corolarios lógicos basados en premisas razonadas.
Efraín R. Infante
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de noviembre de 2015, 11:27 a. m. with the headline "Más sobre el reciente sínodo."