Escándalos financieros en el Vaticano
En su visita a Estados Unidos, el discurso del Papa en el Capitolio hizo que a varios las lágrimas les corriesen por las mejillas. No pensaría que a su regreso a la Ciudad Santa tropezaría con escándalos financieros, entre otros. Quizá también le correrían lágrimas por sus mejillas al constatar que quienes trabajan con él en la misma Nave de Pedro son los causantes de tales desórdenes.
Últimamente, el Nuevo Herald ha ofrecido varias columnas sobre ciertas situaciones “marcadas por el despilfarro y la mala gestión de las donaciones para la caridad”.
El periodista italiano Gianluigi Nuzzi en su reciente libro Mercaderes en el templo, escribió: “Santo Padre (...) hay una ausencia total de transparencia en la contabilidad tanto de la Santa Sede como de la Gobernación (…) los costes están fuera de control. Esto se refiere en concreto a los gastos de personal, pero se extiende a otros ámbitos”.
Otro periodista italiano, Emiliano Fittipaldi, prologó su libro Avaricia con la transcripción de la conversación con una de sus fuentes dentro del Vaticano diciendo que “Francisco debe saber que la fundación Niño Jesús, que recibe donaciones para los niños enfermos, pagó la millonaria remodelación del apartamento del cardenal Tarcisio Bertone (…) que las fundaciones a nombre del papa Ratzinger y papa Wojtyla conservan más de 15 millones en sus cofres (…) debe saber que el Banco Vaticano no ha sido limpiado”.
Ambos libros “denuncian las atávicas irregularidades que por décadas se han cometido con las finanzas del Vaticano, como la desviación de 400 millones de euros del Óbolo de San Pedro con donaciones provenientes de todo el mundo, para la Curia Romana, es decir, la gestión de la maquinaria”.
Cuando “Francisco advirtió en una entrevista publicada este viernes que no se puede hablar de pobreza y luego llevar una vida de faraón, tras [conocer] las revelaciones sobre el despilfarro de algunos cardenales” ratificó lo que Raniero Cantalamessa, de los Frailes Capuchinos Menores, escribió en su libro Pobreza: que ningún sacerdote que hubiese hecho voto de pobreza y perteneciese a una orden o congregación rica podía considerarse pobre.
“Nadie es profeta en su propia tierra” aunque Francisco espera que “este hecho triste no me distraerá de la obra de reforma”.
Jesús Lázaro
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de noviembre de 2015, 11:53 a. m. with the headline "Escándalos financieros en el Vaticano."