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Cartas

Homosexualidad y santidad

En 1980, el entonces Arzobispo de New York, Cardenal Terence Cooke, dio inicio a una asociación llamada “Courage” para brindar apoyo pastoral a los homosexuales. Se trataba de ayudar a vivir castamente. Esa organización católica se ha extendido por el mundo; gracias a ese ministerio, numerosas personas con inclinación homoerótica viven como solteros castos.

La Iglesia siempre ha enseñado a distinguir “sentir” de “consentir”. A muchas personas le vienen pensamientos pésimos, pero los rechazan, es decir, se niegan a acogerlos y guiarse por ellos; ahí no hay pecado, sino mérito. Lo mismo sucede con la atracción homosexual en cuanto sentimiento pre-moral. No se puede dejar de sentir, pero se puede evitar el consentimiento. Eso también hacen tantas personas heterosexuales cuando se niegan a secundar impulsos hacia la fornicación o el adulterio.

La cuestión homosexual se agrava por culpa de la prevaleciente cultura hedonista. Se difunde la idea de que la sexualidad humana siempre debe tener expresión genital. Si faltaran las relaciones que conducen al placer venéreo, las personas quedarían frustradas o malogradas en su existencia. No se acepta la belleza de la castidad; ése es el problema de fondo.

Hoy en día suena risible hablar de castidad, pero tiene mucho sentido para quienes viven esa virtud con paz y alegría. También existe la castidad conyugal, que no exige abstinencia naturalmente, pero sí amor unitivo abierto a la procreación y fidelidad mutua. La Iglesia no le haría ningún favor a la humanidad si aceptara como honestas las relaciones íntimas contrarias a la naturaleza. Al insistir en la castidad en cuanto abstinencia total cuando las circunstancias personales lo exigen, la Iglesia cumple con su misión de predicar la santidad. ¿Es compatible la inclinación homosexual con la santidad? ¿Por qué no? ¿Habrá la Iglesia canonizado a algún santo o santa que sentía inclinación, sólo inclinación, hacia personas del mismo sexo? Quizás. ¿Por qué no?

Eduardo M. Barrios, S.J.

Miami

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de noviembre de 2015, 3:30 p. m. with the headline "Homosexualidad y santidad."

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