Una lucha mundial
El mundo tiene gangrena, hay que operar urgente y amputar el Estado Islámico, o pereceremos todos bajo la violencia siempre en incremento de esos radicales islamistas. Y si los nuestros dicen que amigos árabes y persas se disgustan, solo tenemos que recordarles cuánto hemos tratado de mantener a nuestros países en paz con ellos, pero parece no ser prioridad para ellos.
Pero esta lucha tiene que ser mundial, no con reunioncitas en que se acuerda bombardear a 10 mil pies de altura, mientras algunos “amigos” dicen que los nuestros les hacen llegar armas y suministros con la doble cara que los caracterizan. La lucha tiene que ser como la invasión a Berlín en la II Guerra Mundial, por los cuatro costados, sin tregua ni miramientos. O acabamos con ellos sin piedad, o padeceremos más y más, hasta que la gangrena nos envenene la sangre.
Nuestros hijos y nietos merecen un mundo libre y con paz, y es nuestra responsabilidad garantizar esto. ¿Cuántos países han sufrido ya este tipo de atentado? Francia, España, Estados Unidos, Tanzania, Kenya, Egipto, ¿y cuántos se han enmascarado para no incomodar a los presuntos “amigos”?
Olvidemos las críticas internas, preparémonos para las reacciones internas que debemos tratar de igual forma, fuerte y decisivamente, y démosle seguimiento a la eliminación del Estado Islámico hasta erradicar la enfermedad, y después mantengámonos atentos, porque la mala yerba crece muy fácilmente, y pequeña es más fácil de erradicar.
Mario Marrero
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de noviembre de 2015, 11:55 a. m. with the headline "Una lucha mundial."