Bajos índices de popularidad
No se construye una sociedad con justicia social y democracia participativa, que era la idea original del chavismo, siendo el mayor importador de whisky del mundo ni repartiendo esos tanques disfrazados de camionetas que son los Hummer a cuanto sargento o simpatizante destacado aparezca en el camino.
Tampoco creando una crisis artificial en la frontera de Táchira con Colombia, con el objetivo de despertar el nacionalismo de la población, demagógica actitud que recuerda mucho la tesis maquiavélica de “búscate un enemigo exterior para que todos en el Reino se te unan”.
La llamada revolución bolivariana tuvo algunos aspectos loables, como gastar en el sector social de la educación y la salud, abriéndoles las puertas a millones de personas hasta entonces marginadas a esos dos aspectos esenciales a la hora en que se evalúa la calidad de vida. Pero un verdadero proceso de cambios hay que empezarlo desde abajo y en lucha sin tregua contra la corrupción, a diferencia de lo que estos individuos han hecho en Venezuela.
Todo esto, además de los bajos precios del petróleo (que dilapidaron comprando complicidades), los ha llevado a tener bajos índices de popularidad, aunque si respetan el resultado de las próximas elecciones seguirían siendo, sin duda, la segunda fuerza en el parlamento. Si ignoran la voluntad de los votantes, como parece ser la intención del presidente Nicolás Maduro, que hace poco amenazó con ello al declarar que gobernaría con los militares, estarían cavando su tumba y la de la llamada revolución bolivariana.
Francisco Yaniz
De la web
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de noviembre de 2015, 11:41 a. m. with the headline "Bajos índices de popularidad."