Gracias, Costa Rica
El pueblo de Cuba libre y la diáspora donde quiera que se encuentre tenemos una deuda de gratitud con el pueblo y el actual gobierno de Costa Rica. Desoyendo todas las presiones de algunos de sus vecinos, han dado cabida con atención y dignidad para nuestros hermanos que se encuentran en su país, creando las condiciones con rapidez y amor, para hacerles su paso por Costa Rica una experiencia inolvidable de hermandad y solidaridad. A ellos, muchas gracias
Contrasta esto con la posición del gobernante nicaragüense, que sacó a las calles su ejército de mete miedos, para arremeter contra indefensos caminantes, al mejor estilo de las dictaduras de derecha (los dictadores no tienen mano, son primero dictadores y carecen de ideología). Piensa que así paga el apoyo castrista, que desde la lejana guerra civil en Nicaragua viene ayudándole, entrenamientos en Cuba, tráfico de armas, asesores para contener al pueblo, manejo del sistema jurídico y electoral, financiamiento de sus elecciones para compra de votos, etc., en fin, todo el inventario de medidas contra la democracia, que tan amplia experiencia tiene el desgobierno castrista.
El presidente nicaragüense, católico vehemente de nuevo ingreso –atrás han quedado las ordenes de ejecución, los robos, su ateísmo recalcitrante– no fue informado, o quizás no quiso oír, que el catolicismo es una religión de amor, apoyo a los desvalidos y necesitados. Para nuestro pueblo, eso también será una deuda de aborrecimiento y rechazo eterno.
Demos al sol el reconocimiento que merece su luz. Gracias, Costa Rica.
Mario Marrero
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de noviembre de 2015, 11:45 a. m. with the headline "Gracias, Costa Rica."