No subestimen a Trump
No subestimen a Trump, parecen decir las encuestas y eso debe alertar a republicanos, demócratas, independientes y el estadounidense común, que ven con preocupación un triunfo de Trump en las urnas. A pesar de los pronósticos en su contra de especialistas y expertos, Trump sigue arriba en las encuestas. Se dice que Trump es precisamente el tipo de candidato que los republicanos querían evitar después del fracaso de las elecciones del 2012. Otros dicen que los demócratas disfrutan del espectáculo desde las gradas, porque piensan que Trump enterrará al Partido Republicano, si llega a ganar las primarias para las próximas elecciones.
Es saludable pensar diferente, estudiar con interés y profundidad que está pasando con Trump y dejar de decir que es un payaso egocentrista, racista y radical, mujeriego y engreído o publicar con mala intención en la prensa las fotos más ridículas que se pueden obtener para denigrarlo, porque sigue ganando espacio político. Hay algo en él que llama la atención de los votantes además del espectáculo ante las cámaras. Si seguimos pensando que Trump se va a desmoronar por sí solo, por sus desplantes e insultos hacia todos y todo lo que no sea él mismo, entonces le están entregando a Trump las llaves de la Casa Blanca, y lo menos que EEUU necesita en estos momentos de crisis internacional es un radical engreído y loco al mando de la nación, aunque también podemos estar equivocados en eso.
La respuesta más acertada sobre el éxito del Fenómeno Trump hay que buscarla precisamente en lo que dice, aunque nunca pueda cumplir con sus “disparatadas” promesas. Las encuestas demuestran que los votantes lo escuchan, aprueban en principios su radicalismo y creen a medias en sus promesas, aunque desconfíen de su personalidad teatral. No todo lo que dice y hace Trump son locuras y disparates, cuando un significativo número de personas le presta atención.
EEUU está sumergido en el lodo de su fracasada política exterior. La economía día a día les quita más dinero del bolsillo a los trabajadores y contribuyentes, lo que mantiene descontento al ciudadano común, al hacerles más difícil enfrentarse al aumento constante y sin límite del precio de los servicios y bienes de consumo. Los políticos se dedican cada vez con más intensidad a complacer el lobismo sin control, que entra a los altos círculos de poder por puertas y ventanas, desatendiendo las necesidades básicas de la población y las promesas que hacen en sus campañas políticas. Trump está hablando de estos problemas, y todo indica que los votantes le están prestando más atención a Trump que a sus oponentes.
Subestimar a Trump puede ser un gran error para sus contendientes, ignorarlo sería fatal.
José Izquierdo
Hialeah
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de diciembre de 2015, 0:41 p. m. with the headline "No subestimen a Trump."