Bonds, Barry Bonds
Cual agente secreto 007 con licencia para enseñar a pulverizar pelotas de béisbol, llega a los Marlins un nuevo coach de bateo. Se trata nada menos que del legendario bateador Barry Bonds.
Se especula cuánto durará el californiano con uniforme marlinero. Su permanencia en la metrópolis floridana podría ser efímera si se tiene en cuenta que sus propiedades y familia se encuentran en California.
Como jugador crió fama de personalidad difícil, algo frecuente en el “divo” o la “prima donna”. Si a eso se añade que él, millonario al fin, no necesita trabajar para vivir, se puede conjeturar que cuando surjan conflictos con peloteros poco dóciles o con el manager o con cualquier dirigente, podría tomar vuelo con pasaje de ida hacia la Costa Oeste.
También hay que tener presente que no todo virtuoso del deporte, del violín o del arte que sea, tiene talento pedagógico. Una cosa es saber batear y otra enseñar a batear, sobre todo cuando se trata de un grupo tan heterogéneo de jugadores.
Ahora bien, si su presencia en la capital del Sol, larga o breve, ayuda a que Stanton, Ozuna, Yelich y compañía mejoren sus números ante los pitchers, su estancia en Miami será agradecida por la novena y la fanaticada.
Eduardo M. Barrios, S.J.
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de diciembre de 2015, 11:43 a. m. with the headline "Bonds, Barry Bonds."