Cambiar las políticas del pasado
Estoy de acuerdo con el heredero del trono en Cuba, hay que cambiar la vieja política por una nueva visión. Por ejemplo:
▪ Hay que cambiar la política de que unos cuantos señores de la tercera edad (algunos de la cuarta) reunidos en despachos refrigerados decidan qué comen, qué visten, qué películas ven y qué libros leen, cuánto ganan y qué tienen que pensar 11 millones de cubanos sin siquiera preguntarles.
▪ Hay que cambiar la política de premiar a los disidentes cada fin de semana con una paliza programada, sin respetar viejos o damas, sin posibilidad de defensa y además regalarles varias horas de prisión.
▪ Hay que cambiar la política de dejar que se caigan edificios de viviendas, escuelas y hasta hospitales por no repararlos culpando al bloqueo, mientras se construyen y reparan hoteles y muelles para recibir cruceros cargados de turistas al parecer con materiales que el bloqueo admite que Cuba adquiera.
▪ Hay que cambiar la política actual de no permitir que voces ajenas al coro de periodistas oficialistas puedan escribir, hablar por televisión, hacer cine, escribir libros, pintar cuadros, sin temer al acoso y censura de autoridades oficiales, muchos de ellos carentes de todo conocimiento y talento en las artes y las letras, solo por ser militantes del partido y fiel vasallo de las políticas del gobierno.
▪ Hay muchas otras políticas que cambiar, pero son tantas que sería mucho más fácil cambiar el gobierno. En eso seguro que el generalísimo no estará de acuerdo conmigo, a pesar que yo sí lo estoy con él.
Mario Marrero
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de diciembre de 2015, 11:39 a. m. with the headline "Cambiar las políticas del pasado."