La polémica sobre la pena capital
Muchas polémicas ha generado la pena de muerte, la cual constituye un castigo establecido por los legisladores y dictaminado por un juez o un tribunal de acuerdo a lo estipulado por la ley en los países donde esta pena esté aprobada.
Por lo general, son sentenciados a la pena capital aquellos individuos que han cometido delitos de suma gravedad, como por ejemplo: actos de terrorismo, asesinatos con premeditación, alevosía y ventaja, violaciones y traición a la patria, entre otros.
La pena de muerte está clasificada dentro del grupo de penas corporales, toda vez que el castigo tiene un efecto directo en el cuerpo de quien ha sido sentenciado.
La silla eléctrica, la inyección letal y la cámara de gas son los métodos más comunes que se utilizan en Estados Unidos. En otros, el fusilamiento, la horca y hasta la lapidación.
Este tipo de castigo se remonta a cientos de años A.C.
Aproximadamente en el siglo XVI A.C., existía la denominada Ley del Talión: ojo por ojo y diente por diente.
A pesar del apoyo que ha tenido esta sanción a lo largo de la historia, en la actualidad en muchos países ha sido abolida por considerarla un método totalmente bárbaro que atenta directamente contra los derechos humanos y la dignidad, pese a los horribles delitos que muchos malvados hayan cometido.
Hay religiones que se oponen rotundamente a esta práctica aduciendo que sólo Dios es quien puede quitar la vida porque Él la dio.
Algunas organizaciones alegan que los jueces, como seres humanos, están expuestos a equivocarse y sentenciar a morir a un inocente.
¿Hasta dónde un ser humano está éticamente capacitado para disponer de la vida de otro?
José M. Burgos S.
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de diciembre de 2015, 1:07 p. m. with the headline "La polémica sobre la pena capital."