Venezuela: demasiado rápido
Actuar rápido a veces trae malas consecuencias.
La nueva Asamblea Nacional de Venezuela no se detuvo a pensar que una cantidad considerable de los votos que le dieron el avasallador triunfo vino de chavistas urgidos de un cambio radical en el gobierno corrupto de Maduro: la economía, la escasez de alimentos, medicinas, productos básicos, etc., la impunidad ante una ola imparable de crímenes, la inseguridad rampante y el secuestro de los derechos humanos.
Pero en su fuero interno seguían adorando a su ídolo el comandante Hugo Chávez.
Para esos, con la mente todavía puesta en el que inició ese sistema de Socialismo del Siglo XXI (que nunca funcionó y siempre fue corrupto), bajar los cuadros de Chávez y Bolívar fue una puñalada a su ídolo.
Ese cambio fue precipitado. El pueblo necesita un tiempo para asimilar los cambios aunque estos sean positivos, y su ídolo se irá desvaneciendo hasta desaparecer y quedar en el lado oscuro de la Historia.
Lidia Gómez
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Esta historia fue publicada originalmente el 13 de enero de 2016, 11:50 a. m. with the headline "Venezuela: demasiado rápido."