Poco probable que un socialista llegue a la Casa Blanca
El pueblo americano nunca ha tenido simpatías por la ideología socialista.
Desde principios del siglo pasado, varios candidatos de izquierda se han lanzado en busca de la Casa Blanca, mas no han tenido éxito por el bajo porcentaje de votos alcanzados. De hecho, desde 1956 el Partido Socialista de Estados Unidos dejó de postular a candidatos a la presidencia debido a que su candidato de entonces, Darlington Hoopes no llegó a alcanzar ni siquiera 2000 votos a nivel nacional.
Hoy, 60 años después de aquel fracaso, muchos demócratas abrazan la idea de seguir a Bernie Sanders, un autoproclamado socialista quien aparentemente cree realmente en lo que dice, y como prueba de su romanticismo con la vieja Unión Soviética, hasta visitó sus tierras en su viaje de luna de miel con su segunda esposa. También viajó a la Nicaragua comunista de Daniel Ortega y participó en una protesta donde pidió disculpas por la política exterior de Estados Unidos.
En la presente carrera hacia la presidencia, Sanders hace un llamado a una revolución política y describe a América como un país donde todo está basado en la avaricia desmesurada. Su solución, naturalmente, es que el gobierno tome el control de varias industrias y que se implanten altos impuestos a los ricos y a las corporaciones exitosas. Mas la historia nos ha comprobado al paso de los años, que cuando se penaliza a grandes compañías excesivamente, éstas se mudan a otros lados del planeta donde los impuestos sean mas bajos. Y si se implantan altos impuestos a los individuos de una nación, pues les queda menos dinero en los bolsillos para gastar y por ende la economía sufre. Simplemente el señor Sanders, en caso de llegar a la presidencia, no tendrá los miles de millones de dólares para costear el estilo de gobierno que su ingenuo plan requiere. Pues tendrá que sacárselos al pueblo en forma de altos impuestos y eso es aterrador para la clase media. Así que por mucho que parezca un hombre honesto y luchador por los más desafortunados del país, a juzgar por las veces anteriores que sus antiguos colegas han fracasado en el intento, esta vez tampoco la mayoría del pueblo americano le darán el voto de confianza que necesita para llegar a colgar un cuadro de los viejos diseñadores de la antigua Unión Soviética en las paredes de la Oficina Oval.
Omar Sotolongo
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de enero de 2016, 4:59 p. m. with the headline "Poco probable que un socialista llegue a la Casa Blanca."