Cartas

Un tributo al diseñador Manet

Sarah Moreno y Arturo Arias Polo publicaron el sábado 6 de febrero un artículo sobre el fallecimiento, a los 95 años de edad, de Alberto Suárez, conocido por su nombre profesional de Manet.

Queremos agradecerles su preocupación en rendirle tributo a ese gran artista, que implementó una nueva definición de la moda femenina en el Caribe.

Christian Dior le ofreció a este diseñador cubano colaborar en su corporación en París, donde podría ganar fama internacional, pero Manet prefirió seguir fiel a la maravillosa empresa que era El Encanto. Como se menciona en el artículo, renunció (al igual que otros) a su puesto el 13 de octubre de 1960, cuando la tiranía en Cuba arrebató la empresa a sus legítimos dueños, o sea, a los inversionistas y los trabajadores que compartían las ganancias, y marchó al exilio en Nueva York, donde también le ofrecieron fama y dinero. Pero rehusó y se trasladó a Puerto Rico, donde estableció su boutique, con la esperanza de volver a su amada Cuba y a El Encanto.

Pasó su retiro en Miami Beach, asistiendo a la reunión anual de los antiguos empleados, que mucho lo estimaban y querían, al igual que las clientas, porque con su arte resaltó la belleza de las mujeres caribeñas.

Los grandes de la moda femenina admiraban su labor, tanto así que Oscar de la Renta, que visitaba con su madre el Salón Francés, se impresionó tanto con esos diseños, que se enamoró de esa profesión en la que tanta fama alcanzó. Los maestros de la moda de fama internacional admiraban a Manet, los empleados de la empresa lo querían, los cubanos lo admiramos por su entereza y porque fue un gran cubano.

Julie Arias, Presidente (fue una de sus modelos)

J. Darío Miyares, Director de la Asociación de Antiguos Empleados de El Encanto de Cuba

Miami

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