Cartas

Persecución a indocumentados

Algunos legisladores del Estado de la Florida, entre ellos varios hispanos, aprobaron una ley no anti criminales, sino anti indocumentados, similar o quizás más fuerte que la del estado de Arizona.

Según dicen, en la Florida hay cerca de un millón de indocumentados, en su mayoría personas humildes que hacen trabajos que otros rechazan, ganando el mínimo y muchas veces menos. Y pagan impuestos.

Sí, pagan impuestos cada vez que le echan gasolina a sus vehículos, cada vez que compran ropa y cada vez que van al supermercado. De eso, nadie se escapa.

¿Qué pasaría si deportaran a estas personas? ¿Los estadounidenses harían las mismas labores? ¿Recogerían tomates, techarían viviendas o cortarían el césped ganando el salario mínimo e inclusive menos? ¿Se pararían en las esquinas a vender naranjas, limones, agua, o flores bajo un sol inclemente? ¿Estos son los trabajos que los indocumentados les están quitando a los estadounidenses? Lo dudo.

Pero éste no es el único problema. Vale recordar que ellos, además de aportar al Seguro Social, también pagan impuestos. Impuestos que al deportarlos el estado de la Florida dejaría de recibir.

Supongamos que estas personas pagan tan solo un siete por ciento (en los servicios públicos y en la gasolina es mucho más) y que ganan 15,000 dólares al año, o sea, que pagarían 1,125 dólares anuales por concepto de impuestos o 1,000 para redondear. Por consiguiente, un millón de indocumentados generan aproximadamente mil millones de dólares para las arcas del Estado anualmente, ¡casi nada!

Si llegan a deportar a estas personas, ¿quiénes las reemplazarían? Nadie haría los trabajos que ellos hacen ganando el mínimo. Por lo tanto, el costo de la canasta familiar subiría, pues los productores de frutas, vegetales y demás alimentos que produce el estado, al tener que pagar salarios más altos, se verían precisados a elevar sus precios.

A quienes hay que perseguir y meter en la cárcel sin ningún tipo de consideración es a los asesinos, ladrones y violadores. La policía tiene la obligación de velar por la seguridad de los ciudadanos de bien y detener a los criminales, no a los que tienen la apariencia de hispanoamericanos porque existe la sospecha de que por serlos, pueden ser indocumentados.

En lugar de fomentar el odio hacia los indocumentados, ¿por qué no invertir ese dinero en desenmascarar y castigar a personas que hacen trampa y reciben ilegalmente beneficios en perjuicio de aquellos que trabajaron honestamente durante muchos años? ¿Por qué no buscan a quienes cometen fraudes? ¿Por qué no investigan y castigan a los estafadores que se presentan en estaciones de radio y televisión?

José M. Burgos S.

Miami

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