Cartas

Terapia de conversión

Andrew Cuomo
Andrew Cuomo AP

El primero de febrero fue el caucus de Iowa; el día 6 el Nuevo Herald publica la columna “Gobernador de Nueva York planea prohibir conversión gay en jóvenes”. Pudiera asumirse que va a ser tema de campaña electoral el tópico de la conversión de un gay en un heterosexual, usualmente respaldados los gais por demócratas y desaprobados por republicanos. La terapia de conversión gay puede ser semejante a una terapia de conversión vocacional, a la cual unos padres abogados llevan a su hijo adolescente al terapeuta para que su descendiente renuncie a estudiar Medicina pues ellos quieren que sea abogado.

Acaso se desconoce que “la terapia de conversión es una práctica aborrecible fundamentalmente deficiente” que castiga a la gente “simplemente por ser como es”, dijo Cuomo, el gobernador, en un comunicado. Se olvidan que “la Asociación Estadounidense de Psicología y otros grupos de salud mental dicen que la terapia de conversión, llamada en ocasiones terapia de reorientación sexual, trata de manera equivocada el ser homosexual como una enfermedad mental y podría hacer que gente joven se sienta avergonzada, ansiosa y deprimida”.

Los partidarios de esta terapia demuestran sus limitaciones racionales e intelectuales al lidiar con algo que pudiera ser genético; la persona nace homo o heterosexual pero no adquiere su identidad por ningún otro motivo: ambiente, familia disfuncional, ausencia de la figura paterna…Posiblemente están motivados y respaldados por obsoletas creencias religiosas sin ninguna base científica y se niegan a aceptar una realidad como otrora se negaron a aceptar que la tierra giraba sobre su eje y alrededor del sol.

Ignoran que la conducta homoerótica, además se presenta en el reino animal. Sería interesante que se documentaran leyendo y viendo documentales serios mostrando a otros animales de la escala zoológica practicándola. Desde luego, los animales no conocen el concepto abstracto de pecado, desviación, vicio, perversión, enfermedad…, epítetos que no se aplican al reino animal pero que el desconocimiento e intolerables prejuicios han permitido, discriminatoriamente, aplicarlos a los humanos.

Por ello “Nueva York toma medidas para evitar que los terapeutas [equivocados por prejuicios] intenten cambiar la orientación sexual de los jóvenes, anunció el sábado el gobernador Andrew Cuomo”.

Jesús Lázaro

Miami

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