Una idea contra el hambre
Si vamos a gastar millones de dólares cada año en cuidado de salud y programas de ayuda alimenticia, entonces deberíamos invertir más dinero en proyectos de auto sustento, de bajo costo o que puedan pagarse con el tiempo. Granjas comunitarias en cada cuadra podrían estimular la economía de este país.
No tiene sentido pagar a granjeros para que no cultiven cierta clase de productos, mientras hay personas pasando hambre. Los granjeros deberían ser pagados por sus suministros. Hasta que suplamos las necesidades de nuestra gente, seremos un pobre ejemplo para el mundo.
Solo necesitamos un nuevo acuerdo que nos permita construir un sistema de alimentación en este país, tal como construimos carreteras y puentes. Esta es la necesidad con mayor prioridad. Cualquier costo inicial se pagará con las cosechas del primer año y sus ventas.
Nuestra sociedad cambiará cuando haya un sistema de alimentación local para cada persona. Con Dios por delante todas las personas comerán y nadie pasará hambre. Todos serán libres para vivir en armonía social, cuando nuestras necesidades básicas estén cubiertas.
Garrett Collins
Por e-mail
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de enero de 2015, 2:00 p. m. with the headline "Una idea contra el hambre."