Cartas

El tercer término de Obama

Los candidatos demócratas Hillary Clinton y Bernie Sanders se presentan en un debate en la Universidad de Wisconsin-Milwaukee, el 11 de febrero.
Los candidatos demócratas Hillary Clinton y Bernie Sanders se presentan en un debate en la Universidad de Wisconsin-Milwaukee, el 11 de febrero. AP

Estamos presenciando algo interesante en la contienda demócrata. En el último debate Hillary Clinton mencionó veinte veces al presidente saliente Obama, que no aparece en la boleta electoral. Desde luego es una táctica política con el fin de ganar votos minoritarios, sean afroamericanos o latinos. Al parecer Hillary desea presentarse como la heredera única del legado presidencial de Obama. Sin embargo, corre un riesgo, pues su mensaje político no satisface plenamente a un electorado demócrata pujante y entusiasta, como se demostró en New Hampshire.

Por otra parte, gran parte del electorado demócrata está fatigado de dinastías políticas escogidas alrededor de pequeñas elites , de grandes bolsillos pero altamente vulnerables.

Se otea en el clima político actual un ambiente de cambio, con el fin de aminorar los graves problemas sistémicos que nos afectan. Las próximas elecciones generales nos presentan una oportunidad democrática única para escoger un agente verdadero y auténtico de cambio.

Bernie Sanders es un demócrata populista, un reformador social más que un líder político, es un mensajero con una idea. No debemos sorprendernos de que su agenda política sea atractiva y que genere entusiasmo en los votantes, sobre todo en los jóvenes de 18 a 30 años. Veamos: matrícula gratis en universidades públicas; aumento del salario mínimo; expansión de la Seguridad Social; control y regulación de Wall Street; reforma del sistema de justicia criminal federal; Medicare para todos, y reforma migratoria integral con vía a la ciudadanía

Lo bueno de todo esto es que por fin el discurso político ha cambiado. La gente está cansada de tanta retórica política vacía sin resultados prácticos para el hombre de la calle.

Marino López-Blanco

Key Biscayne

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