Cartas

Diferencias con un país socialista

Una multitud protesta en Madrid, el pasado 22 de octubre, contra las medidas gubernamentales de austeridad.
Una multitud protesta en Madrid, el pasado 22 de octubre, contra las medidas gubernamentales de austeridad. AFP/Getty Images

Por más de 200 años, Estados Unidos ha tenido un sistema de gobierno que le ha permitido convertirse en la primera potencia mundial. El hombre tiene la facilidad de llegar con su esfuerzo hasta donde las posibilidades se lo permitan. De esa manera, cada cual ha sido capaz de prosperar por su propio esfuerzo sin necesidad de que otros lo hagan por él. Un país se considera rico cuando menos personas tengan que depender del gobierno. Por ende, mucha ayuda social sin que en realidad lo necesiten funciona a la inversa.

Las personas que se acostumbran a obtener lo que necesitan sin esfuerzo, serán pobres toda su vida, mientras que los otros prosperan.

A los gobiernos socialistas les encanta recaudar muchos impuestos de los que trabajan y se sacrifican, para regalarlo y despilfarrarlo sin mucho análisis porque a ellos nada les ha costado.

En Estados Unidos, por la seguridad social, le descuentan al trabajador un 7.65% y el empleador tiene que contribuir para él, y no para el estado, otro 7.65%. En España, que ha pasado por varios gobiernos socialistas, en la actualidad después de un 26% de desempleo que dejó Zapatero, todavía tienen un 20% de paro. Al trabajador le descuentan para el Seguro Social un 6.40%, pero al empleador tiene que pagar alrededor del 30% del sueldo bruto del trabajador, suma que va al gobierno para “gastos sociales”.

¿Quién pierde? El empleador en vez de tener 4 trabajadores, emplea a 3. Los sueldos tienden a ser muy bajos, y el desempleo cuesta mucho trabajo disminuirlo. Esa es la diferencia entre un país capitalista y uno socialista.

Juan A. Molerio

Miami

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