Mientras no anuncien su muerte
Desde que Fidel le dejó el mando a Raúl, tiene bien controlados a los disidentes. Como no hay una comunicación masiva en toda la isla, las manifestaciones de los disidentes que se generan en distintos pueblos, son pequeñas, y al régimen le es fácil controlarlas por medio de la brutalidad policiaca. Con el mismo resultado, ya han pasado 56 años de dictadura.
El terror de toda dictadura es la convulsión masiva de un pueblo. Muchos piensan que ya Fidel es una pieza decorativa, sí... mientras no anuncien su muerte, “el cuartico seguirá igualito”. Raúl piensa diferente: si anunciamos la muerte de mi hermano Fidel, puede haber una explosión masiva de un pueblo dando vivas.
Le llegarán cartas de Fidel a Maradona, Maduro, Evo Morales, y hasta tal vez una de Obama preocupándose por su salud. Pero su muerte, ¡jamás será anunciada!
Juan A. Molerio
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de enero de 2015, 5:46 p. m. with the headline "Mientras no anuncien su muerte."