Control a las balas
Los asaltantes, los asesinos, los pandilleros, jamás entregarán sus armas, ya que son sus instrumentos de trabajo. Todos ellos tienen armas que no se deterioran rápidamente. Sin embargo, las balas cuando se usan, necesariamente tienen que reponerlas para que el arma les sea útil. Si no pueden comprar las balas asesinas, sus armas se convierten en simples adornos de colección.
Por tanto, además del registro y control de la venta de armas para los compradores con sus requisitos e identificaciones correspondientes, se debe instrumentar un control más riguroso y más exigente de la venta de balas.
Los gobiernos conocen a los fabricantes de las mortíferas balas, ya que ellos pagan impuestos por la venta de las balas, como de sus componentes. Muchos gobiernos son indolentes y permiten la venta indiscriminada a todo el que compra balas.
Armando López-Calleja
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de marzo de 2016, 0:42 p. m. with the headline "Control a las balas."