El laberinto republicano
Es insólito e histórico lo que está sucediendo en el Partido Republicano. Siempre hemos visto que los partidos políticos busquen la máxima participación en el proceso electoral. Sin embargo la alta dirección del Partido aparece aterrorizada que el multimillonario Donald Trump logre obtener la nominación cuando buena parte del electorado lo vota, contradiciendo la opinión del establishment y su razonamiento convencional. Es de notar que cuanto más atacan a Trump, este más se consolida como puntero.
Todavía queda mucho tiempo, y todo es posible, sobre todo en política. Dudo mucho que la oleada de simpatizantes que lo respalda va a desaparecer de la noche a la mañana. Entre otras cosas porque ellos capitalizan un enfado, un descontento generalizado de la gente con el sistema actual, que lo ha excluido de la recuperación económica, asustada por la globalización y harta de la política al uso de Washington y el status quo.
Claro que el Partido Republicano está en una encrucijada. No puede negar que Trump representa el republicanismo actual y sus bien conocidas políticas de exclusión y discriminación.
El muro fronterizo es un claro exponente de xenofobia, contraria a los valores tradicionales que fundaron esta gran nación. Ya no existen voces moderadas republicanas en el Congreso que avancen la agenda legislativa Solo vemos obstrucción sistemática. El Partido Republicano se ha fraccionado y por ende debilitado. Muchos republicanos leales se sienten dolidos con respecto al panorama que les ofrece su partido. No dudo que muchos votarán por la cordura, el respeto y el programa que le ofrece el partido opuesto. Que sean los votantes los que decidan y no los partidos y sus elites.
Marino López-Blanco
Key Biscayne
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de marzo de 2016, 10:24 a. m. with the headline "El laberinto republicano."