Macrilegio
Así como la decisión del Papa de visitar Cuba inmediatamente antes de visitar los EEUU envió un mensaje que le dio un significado aún más trascendente a las dos visitas, el hecho de que el presidente Obama viaje a Buenos Aires desde La Habana también tiene un significado importante.
Así como la bajamar de la ola o marea rosada es un elemento inocultable que juega su papel en esta visita de Obama a Macri, también es un elemento inocultable –para espanto, quizás, de mis amigos del prefijo “liber”– el efecto benéfico que persiguen los EEUU en su relación con toda la región a través del restablecimiento de las relaciones con Cuba. ¿Qué dirá Macri al respecto? ¿Tendrá margen para hacerse el distraído, el boludo, diríamos en Argie-speak?
Cuando el cardenal Bergoglio fue electo Papa, mis amigos del prefijo “liber” se regodeaban “razonando” que el Papa le cantaría las cuarenta a la presidenta Cristina Kirchner... Cuando menos hoy esperan que Macri le cante las cuarenta a Obama por su acercamiento con “la isla cautiva”... Ni con un “cuenta-vueltas” es posible llevar la cuenta de la frecuencia con la que se equivocan mis amigos de “la ola liber”. ¿Será esta una vuelta más? ¿Y no se marean?
Y ahora, para colmo, resulta que Macri también viajará a Cuba… “No hay contagio más intenso que el contagio del ejemplo” (Moreno, el charro, dixit).
José Manuel Pallí
Coral Gables
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de marzo de 2016, 0:25 p. m. with the headline "Macrilegio."