No exageremos con la fuga de Turkey Point
Recientemente se ha hablado mucho sobre la seguridad de la instalación de energía nuclear de Turkey Point. Como vecina de Turkey Point, creo que todos deberíamos interesarnos en la seguridad de las instalaciones de energía nuclear. No obstante, como ex administradora de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), sé que estas conversaciones pueden ser complejas y, en ocasiones, pueden estar basadas en información errónea.
La fuga de tritio ocurrida recientemente en Turkey Point es un ejemplo. El tritio es una forma levemente radiactiva del hidrógeno, que se presenta naturalmente y que se encuentra con frecuencia en el agua que bebemos. La EPA tiene claros estándares para garantizar que los niveles de tritio del agua potable sean seguros, y el control estricto realizado en los alrededores de Turkey Point demuestra que el tritio se halla en niveles que no presentan riesgo para el público ni la vida acuática. De hecho, los niveles presentes en la bahía de Biscayne son solo una fracción de los estándares que la EPA establece para el agua potable.
La Comisión de Regulación Nuclear independiente controla el desempeño de las instalaciones nucleares cada día, y tres inspectores tienen acceso a toda hora a las instalaciones y los registros operativos de Turkey Point. Además, la industria de la energía nuclear cuenta con un programa de control del agua subterránea que identifica y luego toma las medidas necesarias para proteger el ambiente cercano a sus reactores.
Es crucial que aquellos de nosotros que dependemos de Turkey Point, que produce electricidad limpia para 900,000 hogares, conozcamos los hechos sobre esta instalación para que podamos tomar decisiones inteligentes sobre nuestra futura energía.
Christine Todd Whitman
Copresidente de la Coalición para la Energía Limpia y Segura
Key Largo
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de marzo de 2016, 1:34 a. m. with the headline "No exageremos con la fuga de Turkey Point."