De semáforos y cámaras
Muy explicativo el reciente artículo en Trasfondo [Semáforos más inteligentes, 29 de marzo]. Cierto es que en los últimos años se han anunciado otras esperanzadoras iniciativas relacionadas con la automatización de las luces en intersecciones de nuestro condado, pero éstas van mucho más allá al incluir la posibilidad de que un semáforo pueda comunicarse con otro para coordinar fluctuaciones vehiculares.
En este empeño sería muy bien recibida también la implantación a todas las luces con flechas para hacer izquierda –aunque en algunas ya funcionan– que cuando no se detecten carros para hacer izquierda en una de las dos direcciones, una carrilera pueda continuar con verde e izquierda aunque la otra deba aguardar, lo cual adelanta al menos una de las dos direcciones del flujo. Actualmente, en la mayor parte de los semáforos, aunque no existan vehículos esperando la izquierda, la luz no permite el flujo en la vía contraria.
En cuanto a las cámaras, ya se ha hablado recientemente que en realidad no previenen accidentes sino que más bien sirven como un impuesto indirecto y abusivo a la población que, en su mayoría, mantiene salarios que no han aumentado en años, a más de permitir que una organización ajena aplique multas a nuestros ciudadanos, lo cual es anticonstitucional. Por suerte, Broward acaba de suspenderlas y el estado de la Florida sigue estudiando su definitiva prohibición a pesar de la presión de intereses creados.
Otra manera realista de evitar accidentes y apelar a la conciencia y prudencia de los conductores, sería colgar profesionalmente de los semáforos, con signos estéticos, grandes y visibles, el mismo sistema de segundos utilizados en las esquinas para el cruce de peatones.
En el Cairo, Egipto, hay varios de estos en esquinas cruciales. La electrónica ya está instalada en esas esquinas; nada más se necesitaría el conectarla a los semáforos contiguos.
Se agradece desde ahora a Alice Bravo, la activa nueva directora del Transporte condal, que pueda estudiarse la conveniencia de este práctico procedimiento que nos ayudaría a manejar con civilizada tranquilidad, sin el continuo nerviosismo que nos crea el adivinar los segundos disponibles al cruzar o intentar una izquierda en intersecciones importantes, estén o no dotadas de cámaras.
Efraín R. Infante
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de abril de 2016, 2:25 p. m. with the headline "De semáforos y cámaras."