Una cruzada por Cuba
Pudiera parecer que hay una cruzada por Cuba para liberar los santos lugares de las garras de Castro (ahora es Raúl). Los santos lugares a estas alturas son el internet incosteable, el incosteable pollo americano congelado, el raquítico impacto del turismo americano y las benditas remesas.
No hay una sola palabra en las cruzadas para rescatar el 31 de diciembre de 1958: suspendidos el respeto a la vida, la libertad de expresión, alguna pero no toda la separación de los poderes del Estado. Había una Hoja de Ruta de Rescate constitucional. No faltaba la inversión extranjera ni el Derecho Sindical. Son dos entre los que no tienen un espacio en la cruzada de hoy.
Ya hay economistas serios y del patio que prevén un aumento para Cuba en Producto Interno Bruto del 0.5%, unos $400 millones, debido a un ligero aumento en las remesas hasta donde el bolsillo lo permita, y otro aumento por encima de los casi 100 mil americanos, no de origen cubano, que visitaron la Isla en el 2014, con un límite de gastos en las leyes americanas. Lo que siempre falta en el cálculo del beneficio en un aumento del PIB, es cuan infructuosamente distribuido es entre la población. ¿Vale la pena tanto mar de tinta para esta cruzada?
Juan Tomás Sánchez
Coral Gables
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de enero de 2015, 8:00 p. m. with the headline "Una cruzada por Cuba."