La Habana, un atraso de medio siglo
En su artículo del domingo 3 de abril sobre sus entrevistas con turistas estadounidenses en La Habana, durante la visita de nuestro presidente a Cuba, Patricia Mazzei nos reporta que varios de esos turistas le dejaron saber que se han apresurado en hacer ese viaje antes de que venga un cambio; o sea, que desean ver el atraso de más de medio siglo en La Habana y la falta de incentivos para los ciudadanos de ese desdichado país.
Es una gran diferencia con los turistas de hace 58 años, que veían a personas bien vestidas, con cultura, amenas y alegres, con orgullo de residir en un paraíso terrenal, donde el trabajador gozaba de conquistas aún no logradas en país alguno, que le daba suficientes ingresos para poder llevar a su familia a los excelentes restaurantes con comidas de diferentes países, de poder asistir a una tanda de cine en La Habana, que tenía más salas de cine que París o Nueva York, ver películas de Hollywood, Argentina, Italia, México y otras, que tenía tiendas por departamentos como El Encanto, donde se podían adquirir modelos de vestir de Dior, que solamente lo tenía esa tienda o en París, una ciudad llena de personalidades extranjeras que eran recibidas con alegría y amabilidad.
Tienen razón esos turistas entrevistados por Mazzei: que se apuren todos, porque si a los cubanos de la Isla Mártir se les da libertad, Cuba cambiará para lo mejor. Como nuestro presidente afirmó en su discurso, el cubano puede demostrar su capacidad y un monumento a ello es Miami.
J. Darío Miyares
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de abril de 2016, 10:45 a. m. with the headline "La Habana, un atraso de medio siglo."