Falso argumento
Deportistas, políticos, mercaderes, cubanos indolentes, todos usan el mismo eufemismo: “Por ayudar al pueblo”. Lo dicen, sin sonrojarse, para justificar la ayuda que con sus viajecitos y arrumacos brindan a los verdugos de ese mismo pueblo cuyo sufrimiento todos ellos han ignorado durante más de medio siglo.
Pareciera que el pueblo cubano empezó a sufrir los rigores de la criminal dictadura castrista hace sólo unos meses, con la apertura de Obama y que, ipso facto, todos estos viajeros levantaron sus voces redentoras para salvar a la víctima. Antes todos callaron.
Salvo algunos que en su momento parecieron oponerse al crimen que allí se comete y que hoy claudican cobardemente, ninguno de los otros tuvo jamás el menor gesto de solidaridad, ni de protesta en favor del sufrido pueblo.
“Por ayudar al pueblo”, repiten mientras señalan con el pulgar de su mano hacia su propio pecho.
Deportistas millonarios que ahora argumentan viajan por ayudar en “obras benéficas” (problemas creados por el propio desgobierno y que es su obligación resolver), bien podían donar desde acá un poco de sus grandes fortunas directamente a las víctimas, sin necesidad de ir a humillarse y a apoyar a la dictadura.
Sin dudas, estos personajes han rebautizado a los Castro, y ahora los llaman Pueblo.
Neil V. Núñez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de abril de 2016, 0:33 p. m. with the headline "Falso argumento."