Tin marín de dos pingüé
Cuando pienso en los candidatos presidenciales que tenemos para las próximas elecciones, lo mismo del Partido Demócrata, que del Republicano, lo que me viene a la mente es este juego. Cuando éramos niños y queríamos escoger algo de lo cual teníamos dudas, lo recitábamos, a ver a quien le caía la suerte.
Creo que este va ser el caso en las próximas elecciones presidenciales de noviembre para mí y otras muchas personas con las cuales he intercambiado opiniones.
Los Clinton nunca me han gustado. Ella me da sensación de incertidumbre, de no ser una persona confiable, que todo está fabricado de antemano. Aparte creo que el caso de Bengasi fue una decisión totalmente errónea de su parte y también los famosos correos, que hasta ahora no han salido a la luz, porque posiblemente el gobierno esté haciendo el juego y demorando el proceso.
Por otra parte tenemos a Donald Trump, que indiscutiblemente sabe mucho de negocios, pero no tiene experiencia política alguna y esto lo ha demostrado en sus discursos y entrevistas. Aparte se cree que siempre toma las decisiones correctas y está endiosado porque en su vida todo se le ha resuelto de una manera favorable. No sé qué pasaría si llegara el momento que no tuviera tiempo ni siquiera para su apariencia personal, porque se presente una de las tantas emergencias que suelen pasar en la Casa Blanca.
Aparte, no me gustaría ver a Bill Clinton de primer caballero (¿se le llama así al esposo de la presidenta?) ni a Melania, la esposa de Trump, de primera dama, la cual parece una estatua que nunca ni siquiera he visto sonreír.
Lo único que podemos hacer es rezar para que Dios ilumine el camino que conduce a la presidencia del país más grande y poderoso del mundo, que nos ha acogido a todos.
Olga Alonso
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de mayo de 2016, 4:52 p. m. with the headline "Tin marín de dos pingüé."