No a la protesta violenta
Para empezar: el aspirante republicano a la presidencia no me inspira ninguna simpatía. Puede considerarse como una incógnita peligrosa para la nación. Cierto que representa a un considerable porcentaje del electorado que se siente frustrado con los políticos habituales y busca nuevas soluciones. Si mi voto fuera decisivo, Donald Trump nunca sería electo presidente de esta gran nación.
Sin embargo, estos sectores que se le oponen están manifestándose de manera totalmente errónea con el uso de la violencia y la destrucción como armas. Alteran la paz pública; ponen en peligro vidas; destruyen propiedades de personas ajenas a esa causa que ellos atacan. Quienes están en desacuerdo con Trump tienen todo el derecho que las leyes les conceden. Cuando desfilan en contra de esta figura lo hacen amparados por el sistema legal del país. Pero violan esas leyes cuando acuden a la fuerza y a la destrucción, afectando a muchos inocentes.
Se está haciendo costumbre manifestarse de esa forma contra reuniones auspiciadas por el magnate ahora convertido en político. La televisión nos muestra escenas de esa naturaleza.
Un detalle que no debe olvidarse es que niegan a millones de ciudadanos que se han expresado a favor de Trump a lo largo de este proceso electoral y que lo han seleccionado sobre un grupo de distinguidos republicanos. Quiérase o no, Trump está representando a un buen número de electores que han cumplido sus deberes expresando sus opiniones en las urnas. Podemos estar en contra de esa acción pero hay que respetarla como tal.
Se debe y puede expresar una opinión de forma apropiada y correcta, respetando a los contrarios, sin necesidad de acudir a actos de fuerza que causan daños materiales y ponen en peligro muchas vidas.
Quizás, de esta manera, esas protestas serían más efectivas. El camino que llevan es contraproducente y quizás, a la larga, favorable al candidato cuya elección repudian.
Guillermo García Bugallo
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 31 de mayo de 2016, 6:49 a. m. with the headline "No a la protesta violenta."