Sólo sé que no sé nada
En estas elecciones por la presidencia de Estados Unidos, parafraseando a Sócrates, tengo que reconocer que sólo se que no sé nada. Y me pregunto: ¿quién puede saber algo en medio de este maremágnum de noticias y opiniones sin antecedentes históricos que conmocionan hoy al país?
Ataques brutales, mediáticos y personales, contra el candidato Donald Trump, algunos merecidos. Tantos, y de ángulos tan disímiles, que cuando se haga un recuento histórico del momento actual, nuestros hijos y nietos podrán corroborar que nunca tuvo un personaje político, o de de cualquier otra índole, tantos detractores.
Por otro lado esos mismos detractores de Trump tratan con guantes de seda a su contrincante, Hillary Clinton, obviando los múltiples problemas de credibilidad y honestidad que la acosan.
Se van esos medios de un extremo al otro, sembrando la duda de a quién creerle o a qué opinión prestar atención.
Difícil tarea para los votantes a la hora de decidir. Tendremos que confiar en nuestro instinto, o confiar en que Dios nos guíe, pues la mayoría de los que debían hacerlo ponen por delante sus intereses políticos y personales, no los de la ciudadanía ni los del futuro del país.
Neil V. Núñez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de junio de 2016, 9:57 a. m. with the headline "Sólo sé que no sé nada."