La mayoría habló en España
No siempre se puede estar de acuerdo con la mayoría; lo que es cierto es que hay que respetar y acatar su decisión.
El pueblo español ha votado mayoritariamente, dos veces, a Mariano Rajoy, y resulta chocante y repugnante ver a los “niñatos” del PSOE, Ciudadanos, Podemos y otros tantos, plantados en su terquedad e inconsciencia, con actitudes nada conciliatorias y mucho menos dialogantes, e incapaces de concordar en cosa alguna y hasta atreviéndose a pedir la dimisión del señor Rajoy.
¿Es que ya no hay que respetar la voluntad popular? ¿Es que esta gente tiene otro entendimiento de lo que significa democracia?
De lo que no me cabe duda es que, a pesar de sus discursos y palabrerías vanas, no tienen vocación de servicio ni responsabilidad verdadera con el pueblo que pretenden gobernar, ni lealtad y compromiso con el bienestar de una España próspera.
Me alegro muchísimo de que perdieran. La arrogancia de Pedro Sánchez (PSOE) resultaba insultante. Ni los de su propio partido lo aprecian ya tanto. Lo debían mandar a pasar un curso de alta política y buenas maneras. A Albert Rivera (Ciudadanos) alguien debería hablarle acerca de ciertas decisiones que pueden tornarse en suicidio político, y a Pablo Iglesias (Podemos) deberían recordarle que no todo es el cash, y que al que mal árbol se arrima, mala sombra lo cobija.
Felicidades al señor Rajoy. Creo que los españoles han elegido bien. Pienso que es el más capaz de todos para gobernar ese grande y queridísimo país, España, el cual merecía acabar de salir de la ridícula situación en la que el egoísmo e intransigencia de algunos lo han sumido. Les deseo lo mejor del mundo, éxitos y prosperidad, libertad y estabilidad y, sobre todo, el advenimiento de una España unida.
Elena Núñez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de junio de 2016, 2:51 p. m. with the headline "La mayoría habló en España."