Hay que curar el síntoma
Existen dos grandes grupos con ideas diferentes con respecto a la inmigración: uno de ellos quiere que sea ordenada, investigada, y que se concedan las entradas de acuerdo a su turno de espera por la visa. De esta forma llegan de acuerdo a las posibilidades del país que los recibe, se evitan complicaciones futuras con personas que no vienen a estudiar y trabajar, y con su prosperidad puede ayudar tanto al país que lo recibe como a sus familiares del país que abandonó por diferentes motivos.
El otro grupo aboga de acuerdo a sus propios intereses, o por ingenuidad desconociendo no solo el problema sino los síntomas del problema. Al principio los síntomas son solo eso, síntomas. Pero si no se curan o se advierten a tiempo, nos llevan a una grave enfermedad en el futuro.
Los europeos están recibiendo una cantidad excesiva de inmigrantes sin ningún control. ¿Quiénes son en realidad? Se desconoce. Y se desconoce la intención de muchos de ellos que pueden alterar la tranquilidad del país. La Unión Europea está compuesta por 28 naciones (ahora 27 por el Brexit del Reino Unido). Alguien con ideas malignas puede entrar por cualquier nación y establecerse en cualquiera de los 27 países que conforman la unión sin ningún control en toda su trayectoria.
¿Se está jugando con candela, si o no? Tal vez la mayoría del pueblo británico se ha percatado del síntoma, y lo quiere curar antes que sea demasiado tarde.
Juan A. Molerio
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de julio de 2016, 11:08 a. m. with the headline "Hay que curar el síntoma."