Elecciones y objetivos negativos
En las elecciones generales en España del 26 de diciembre de 2015, prácticamente todos los partidos de oposición se habían planteado como objetivo irrenunciable de sus programas el veto a la reasunción del presidente Mariano Rajoy. En el régimen parlamentario español se unieron todos los perdedores y lograron su objetivo. De ahí la repetición de elecciones del 26 de junio, en las que Rajoy fue el único que aumentó votos y 14 diputados más, y los socialistas rompieron su record de peor resultado en toda su historia con 5 diputados menos que en diciembre.
En el análisis de Alfonso Chardy el domingo 17 sobre la Convención Republicana en el Nuevo Herald, se destaca la idea central de doña Helen Aguirre Ferré, directora de Comunicaciones Hispanas del Partido Republicano, quien expresó: “Lo que nos une a todos es la preocupación de que Hillary Clinton podría ser quizás presidenta de Estados Unidos”. El “voto en contra de” es signo evidente de carencia de propósitos constructivos y creíbles capaces de atraer el voto racional. Si los votantes estadounidenses resultaran tan maduros como los españoles, se evidenciará que los objetivos negativos en las campañas electorales suelen conducir a rotundos fracasos.
Andrés Pérez
Hialeah
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de julio de 2016, 1:58 p. m. with the headline "Elecciones y objetivos negativos."