Urge cambiar la política migratoria en EEUU
Mi nombre es Ximena Bouroncle. Tengo 24 años de edad, soy maestra de prekinder, estudiante de tiempo completo y una “soñadora”. Nací y fui criada en Lima, Perú hasta el 2006. A los 14 años mis padres se acercaron a mí y me dijeron que deseaban darme un mejor futuro, con mejores oportunidades. Mi papá aplicó para una visa de trabajo y vinimos a los Estados Unidos en búsqueda del “sueño americano”. Desde que puedo recordar, me han enseñado que hay que trabajar duro y a veces, sacrificarse bastante para obtener lo que se quiere. Mis padres y yo dejamos todo lo que conocíamos y a las personas que amamos para venir a un nuevo país sabiendo que tendríamos que trabajar duro para obtener lo que queríamos. Nunca nos imaginamos que sería así de difícil.
Como millones de familias indocumentadas en este país, mi familia cayó por una de las grietas de un sistema roto que hizo que nos quedáramos sin documentos, a sólo dos años luego de llegar a Miami. Pronto me encontré estancada en un lugar en el que era imposible ver un futuro enfrente de mí. Todo lo que había soñado y todo por lo que había luchado tan duro con mis padres estaba fuera de mi alcance. Por años me sentí atrapada, absolutamente aterrorizada de que nunca tendría la oportunidad de hacer las cosas que siempre había soñado. Hasta junio del 2012, cuando el presidente Obama finalmente iluminó el final del oscuro túnel en el que me encontraba.
Yo apliqué el mismo día en el que DACA fue anunciado. Jamás olvidaré el momento en el que recibí la noticia que mi solicitud había sido aprobada. Me enteré mientras esperaba por un autobús e inmediatamente empecé a llorar en medio de la calle con mis padres en el teléfono. DACA cambió mi vida ese día y me ha permitido descubrir mi pasión por enseñar y trabajar con niños. Desde ese día, he tomado cada oportunidad que he tenido para estudiar y trabajar.
Pero el miedo sigue ahí, mis padres aún son indocumentados, vivo sabiendo que hay una posibilidad que puedan ser deportados y apartados de mí. He conocido una increíble cantidad de personas en la misma situación que yo, con miedo acerca de su futuro y luchando para seguir adelante. He perdido amigos por las deportaciones y he visto familias destruidas. He visto a políticos usar su ascendencia inmigrante para promover sus campañas, sólo para darnos la espalda y prometer quitarnos nuestro estatus legal cuando les sea políticamente conveniente. Con tanto en mi vida dependiendo de mi estatus, he seguido de cerca las elecciones de este año. Aunque no pueda votar, puedo ayudar a otros a que estén informados y escojan al candidato que quiere un mejor futuro para este país.
Hillary Clinton entiende lo que este país necesita verdaderamente: estar unidos. Ella sabe que las familias nunca deberían ser divididas, que millones de inmigrantes trabajadores dedicados merecen una oportunidad de convertirse en ciudadanos y contribuir a nuestro país, tal y como queremos hacerlo. Ella sabe que el sistema de inmigración está roto, que necesita ser cambiado y trabajará para hacerlo posible. Ella ha conocido a personas y familias que han sido afectadas por este sistema, y conoce a familias inmigrantes que sólo quieren la oportunidad de trabajar duro y hacer su parte. Ella sabe que quitarle la oportunidad a millones de inmigrantes, como yo, de estudiar y servir a este país, sólo le haría daño a los Estados Unidos. Este país se trata de convertir sueños en realidad a través del trabajo duro, la determinación y la unidad. Ese es el sueño americano.
Ximena Bouroncle, Miami.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de agosto de 2016 a las 7:41 p. m. con el titular "Urge cambiar la política migratoria en EEUU."