Una cubanía que no se puede poner en duda
El Nuevo Herald publicó el 19 de agosto las declaraciones del esbirro castrista Randy Alonso, conductor del espacio desinformativo Mesa Redonda, en las que califica al deportista Orlando Ortega, que ganó medalla de plata compitiendo por España en las Olimpiadas de Río, como “excubano”.
Me pregunto qué moral tiene este personaje, instrumento del régimen opresor, para dar o negar ciudadanía a ningún nativo de nuestra querida Cuba.
Si la cubanía de alguien puede ser puesta en duda, no es la de los cubanos que buscan refugio y el futuro que les niega la dictadura a la cual pertenece Randy Alonso. Por cubanos, por amantes de la libertad, se ven obligados a emigrar.
Ahora bien, ¿podemos considerar “cubano” a un personaje que día tras día, año tras año, es el encargado de transmitir las mentiras, de ocultar las verdades, de propagar las difamaciones sobre los que luchan por hacer prevalecer los derechos humanos de un pueblo esclavo?
No, Randy Alonso, si alguien está muy distante de poder llamarse “cubano” son usted y los de su camarilla que han destruido a esa otrora gran nación. Ortega y los que como él buscan libertad, no la cercenan, sí pueden exhibir orgullosos su cubanía en cualquier país al que arriben huyendo de su oprobioso sistema.
Neil V. Núñez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de agosto de 2016 a las 1:41 p. m. con el titular "Una cubanía que no se puede poner en duda."