Por motivos políticos, algunos médicos promueven información errónea sobre el COVID | Editorial
Hay otro preocupante susto sanitario relacionado con el COVID que infecta a los médicos con conexiones políticas que tienen acceso a un megáfono y un púlpito para expresar un mensaje atemorizante.
A diferencia del coronavirus que emanó de China, o de la variante ómicron, recién descubierto en Sudáfrica, este virus viene de la tierra del MAGA (Make America Great Again).
“¡Aquí viene el VEI, la Variante de las Elecciones Intermedidas! NECESITAN una razón para impulsar los votos por correo no solicitados a nivel nacional y los demócratas harán cualquier cosa para HACER TRAMPA durante las elecciones, ¡pero no se lo vamos a permitir!”.
Este es un mensaje que el congresista federal republicano de Texas Ronny Jackson envió por Twitter, afirmando que la ómicron es solo un engaño demócrata ya que ese partido busca ganar las elecciones a toda costa; incluso subvirtiendo la democracia. (Y nos preguntamos, ¿de dónde sacarían una idea así?).
Pero el representante Ronny Jackson es también el Doctor Ronny Jackson, ex médico de la Casa Blanca bajo el mandato del presidente Trump y –¡y!– el Presidente Obama. Se une a varios profesionales de alto perfil, formados en medicina y supuestamente con conocimientos de ciencia, que están fuera de sus cabales, o simplemente tienen motivaciones políticas y hasta perversas.
¡¿De verdad?!
Es una afirmación indignante que hace que las aseveraciones previas de Jackson, en las que calificaba el uso de mascarillas como una “elección personal” y decía que no “llevaba una mascarilla a menudo”, parezcan casi pintorescas.
Pero no lo son. Forman parte de una estratagema calculada para mantener las riendas del poder en manos de los partidarios de Trump, sin importar el costo, incluso uno tan alto como la muerte de 777,000 estadounidenses por el coronavirus.
Jackson se une a gente como el senador Rand Paul —también doctor Rand Paul— que le da poca importancia a la información médica creíble que comparte el experto en enfermedades infecciosas doctor Anthony Fauci. En noviembre del 2020, Paul, un senador republicano de Kentucky, instó a los estadounidenses que se habían recuperado del COVID-19 a “tirar sus mascarillas, ir a los restaurantes, vivir de nuevo”.
Afirmó que se habían vuelto inmunes. Expertos en salud pública dijeron lo contrario. Pero, ¿qué se puede esperar de un senador oftalmólogo que está políticamente ciego y es autocertificado?
También el Dr. Ladapo
Por supuesto, el doctor Joseph Ladapo, director de salud pública de la Florida, ha respaldado la hidroxicloroquina para tratar el COVID-19 —una medicina desacreditada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA)—, predica la inmunidad de rebaño como nuestra forma de salir de la pandemia y ha impulsado la ivermectina, un medicamento antiparasitario, como tratamiento para el COVID-19. Claro está, el medicamento no está aprobado para ese uso. Pero mucha gente lo tomó de todos modos, incluida la versión utilizada para el ganado, lo que provocó un aumento de las llamadas a los centros de control de intoxicaciones del estado.
Ladapo aborrece los mandatos de uso de mascarilla y se negó a usar una mientras estaba en la oficina de una senadora estatal que también es paciente de cáncer. Con una “buena” reputación como esta, es fácil que sea confirmado por la Legislatura de la Florida, liderada por los republicanos. Además, su nominación era la voluntad del gobernador Ron DeSantis.
No estamos seguros de cómo se puede contener esta última insurgencia, pero votar por verdaderos expertos científicos la próxima vez pudiera ser la cura.