EN NUESTRA OPINIÓN: La Florida combate el VIH y las violaciones
El gobernador Rick Scott promulgó el miércoles una ley que crea un programa de intercambio de agujas para combatir y, como se espera, detener la propagación del VIH a través del uso de drogas intravenosas. El gobernador también firmó una medida que requiere que los laboratorios del estado examinen los kits de violación en los primeros 120 días después de recibirlos. Esos kits contienen ADN recogido al cometerse una violación sexual y pueden identificar a los criminales.
El esfuerzo bipartidista para aprobar estas dos leyes que combaten dos plagas insostenibles merece un elogio. Y también elogiamos al gobernador Scott por firmar las leyes, reconociendo los retos que las medidas afrontarán.
La ley IDEA —llamada así por las siglas en inglés de Ley de Eliminación de Enfermedades Infecciosas de Miami-Dade— crea un programa piloto en el condado para implementar intercambios de jeringuillas. Los adictos que usan drogas intravenosas como la heroína podrán cambiar las agujas usadas por agujas estériles, sin tener que responder preguntas ni temer que los arresten.
El concepto ha sido controversial. Los oponentes alegan que esos programas, aprobados por el estado, permiten o animan el uso de drogas ilegales. Esto es lo que dijo el Miami Herald en 1999, cuando Jim McDonough, el zar antidrogas de la Florida, nombrado por el gobernador Jeb Bush, rechazó las recomendaciones de los expertos: “El señor McDonough dice que está convencido de que esos intercambios aprueban el uso de drogas sin el beneficio deseado de reducir las infecciones de VIH. Pero ante la horrible propagación del VIH, sobre todo en comunidades de minorías donde los adictos suelen compartir agujas (y el virus), una prohibición radical es miope. Un programa de intercambio elaborado cuidadosamente podría reducir la enfermedad y a la vez alentar a los adictos a someterse a tratamiento”.
Y por último, eso precisamente es lo que se creará después que el gobernador Scott aprobó la medida: un programa de intercambio elaborado cuidadosamente. El programa funcionará bajo los auspicios de la Universidad de Miami, una venerada institución comprometida con el mejoramiento de la calidad de vida en esta comunidad, incluso para los drogadictos.
En estos momentos, la Florida encabeza a la nación en nuevas infecciones de VIH, y el Sur de la Florida es la Zona Cero del crecimiento de la enfermedad. El programa piloto podría echar las bases para revertir esta penosa tendencia en todo el estado.
Otra ley nueva requiere que los laboratorios de criminalística del estado examinen los kits de violación que reciben de los departamentos de policía en un plazo de no más de 120 días. Todavía mejor, la Legislatura del estado también proporcionó $10.7 millones en fondos para reducir la enorme acumulación de kits de violación que hace años están sin examinar.
La procuradora general de la Florida, Pam Bondi, merece un reconocimiento por presionar para que se promulgara esta ley. Las evidencias de ADN sin examinar, que podrían poner a los criminales tras las rejas, son un problema en todo el país, a veces por recortes de personal y de presupuesto, y otras porque se le da prioridad a otros crímenes, como los homicidios.
La Florida está entre los 20 estados con más kits de violación sin revisar. A principios de año, había por lo menos 13,000 kits sin examinar en todo el estado, y más de 3,700 en Miami-Dade.
Los funcionarios electos hicieron muy bien en aprobar leyes para combatir enfermedades evitables y crímenes sexuales sin resolver.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de marzo de 2016, 0:34 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: La Florida combate el VIH y las violaciones."