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Alejandro Armengol

Raúl Castro se va, pero no para Miami

El gobernante cubano Raúl Castro aplazó su retiro del poder hasta el próximo abril.
El gobernante cubano Raúl Castro aplazó su retiro del poder hasta el próximo abril. AP

Raúl Castro no renuncia a morir como un turista. Claro, no en Miami.

Aunque la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó extender hasta abril la actual legislatura, el gobernante ratificó su partida: “cuando la Asamblea Nacional del Poder Popular se constituya el 19 de abril del próximo año, habrá concluido mi segundo y último mandato al frente del Estado y el Gobierno y Cuba tendrá un nuevo presidente”.

La fecha importante anunciada el jueves no fue tanto la extensión del actual período legislativo como la celebración de un Pleno del Partido Comunista de Cuba en marzo del año que viene. Lo llamativo de esta próxima reunión —algo que puede resultar paradójico y difícil de entender fuera de la isla— es su propio anuncio.

Esta segunda noticia se produjo en un encuentro (el IV Pleno), del que solo se supo su realización por lo aparecido en el diario Granma. Lo que vale destacar es que la breve nota del periódico partidista especifica que el objetivo de la siguiente cita es “la proyección estratégica para los años venideros”.

Pese a la existencia de factores externos —Trump, Venezuela, Rusia— que pudieran estar influyendo en cualquier decisión sobre la formación del próximo gobierno cubano —incluso más allá del puesto de mandatario—, lo que parece fundamental es esa especie de “cuadre de caja”, que Raúl considere garantizado el que su elegido no será cuestionado luego de un traspaso de poder, aunque solo sea en el ámbito administrativo del país, y garantizar a sus aliados más cercanos —Venezuela y Rusia— que hay que seguir con las reformas parciales internas para que todo continúe siendo lo mismo, algo que, por otra parte, tampoco es ajeno a los mismos.

Esta debe ser la cuestión para alguien que no toma decisiones deshojando margaritas o bajo la duda hamletiana, sino de acuerdo a su esencia de conspirador nato, que ha desarrollado durante toda su vida.

Y aquí brota esa diferencia fundamental entre los hermanos, donde Fidel Castro terminó aferrado a lo que consideraba su ejemplo —“Las ideas comunistas permanecerán”, dijo en su último y breve discurso ante el Partido— y a sus “reflexiones” sobre la situación internacional, mientras que Raúl ha asistido —entre el temor y la frustración— a su incapacidad de lograr hacer avanzar al país en lo económico, aunque no en lo político, porque esto último nunca ha sido su objetivo.

Porque más allá de consignas y de los párrafos de ocasión habituales, el discurso de clausura de la Asamblea pronunciado por Castro tiene un singular carácter reformista.

El gobernante retomó el tema de la unificación monetaria, que parecía olvidado, y constituye la muestra más evidente del fracaso hasta ahora de su política reformista en el campo económico: “la persistencia de la dualidad monetaria y cambiaria, la cual favorece la injusta pirámide invertida, donde a mayor responsabilidad se recibe una menor retribución y no todos los ciudadanos aptos se sienten motivados a trabajar legalmente, al tiempo que se desestimula la promoción a cargos superiores de los mejores y más capacitados trabajadores y cuadros, algunos de los cuales emigran al sector no estatal”. Destacó que no puede dilatarse más la solución del problema.

En igual sentido, se refirió al sector productivo no estatal, sobre cuyo desarrollo enfatizó: “Ni retrocederemos ni nos paralizaremos”.

Por supuesto que ausentes de su discurso estuvieron los grandes problemas que afectan la vida del ciudadano de a pie. Ello para no hablar de la carencia de libertad y la falta de democracia. Pero no se trata de decir que es un buen gobernante, sabemos que no lo es. Lo que se señala aquí es la continuación de un proceso paulatino —aunque demasiado lento— de modificación del país, y ese proceso está ocurriendo incluso más allá de los objetivos e intereses de quienes lo gobiernan.

Escritor cubano radicado en Estados Unidos. Director editorial de Cubaencuentro.com.

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de diciembre de 2017, 6:09 a. m. with the headline "Raúl Castro se va, pero no para Miami."

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