BERNADETTE PARDO: Maximizando el mínimo del salario en la Florida
Generalmente son los invisibles, los que te fríen la hamburguesa, los que limpian los baños, los que empujan las sillas de ruedas. Esos son los trabajadores hasta ahora invisibles que se han unido para luchar por un aumento en el salario mínimo.
Hoy en día el salario mínimo en la Florida es de $8.05 la hora, $1 más que el salario mínimo que exige la ley federal. Este año esos que ganan el mínimo no recibieron un aumento porque este está atado a la tasa de inflación que es nula. El que gana $8 por hora tiene una entrada anual de $15,080, lo cual como sabemos no alcanza para vivir decentemente, sobre todo en el sur de la Florida.
El representante estatal demócrata de Miami José Javier Rodríguez fue uno de 20 legisladores estatales que hace poco trató de vivir con el salario mínimo. A Rodríguez, graduado de Harvard y casado con una nieta del ex alcalde de Miami Maurice Ferré, no le fue muy bien. Se vio forzado a vivir a base de arroz y frijoles y llegó tarde al trabajo porque se le fue el autobús, el único medio de transporte a su alcance. Tomar un taxi o un Uber le habría costado $16, o sea dos horas de trabajo para llegar a su empleo. Como dice Rodríguez, fue un ejercicio simbólico, pero para decenas de miles de trabajadores en la Florida es una dura realidad cotidiana.
Hace 12 años los votantes de este estado aprobaron con un margen de 71 por ciento una enmienda constitucional que aumentó el salario mínimo estatal a $6.05 por hora. En más de 10 años ha subido solo $2. Ahora hay varias iniciativas para aumentarlo mucho más.
En la legislatura estatal el representante demócrata de Miami Dwight Bullard ha presentado una propuesta de ley para aumentar el salario mínimo en la Florida a $15 la hora. La propuesta tiene la misma probabilidad de ser aprobada que la que tienen los Miami Dolphins de llegar al Superbowl. No todos los que se oponen son republicanos. El representante Rodríguez nos dijo que preferiría un aumento gradual para evitar riesgos.
Y los riesgos existen. Según la oficina de investigación presupuestaria del congreso (CBO) aumentar el salario mínimo federal de $7.25 la hora a $10.10 resultaría en la eliminación de unos 500,000 trabajos. Sería triste que un intento por ayudar a los pobres simplemente reduzca sus oportunidades laborales.
Otros países como Alemania han aumentado el salario mínimo gradualmente y han establecido dos categorías, una para jóvenes principiantes y otra para adultos que mantienen familias. Las ciudades que han aumentado el salario mínimo a $15 la hora, como San Francisco y Seattle, tienen una infraestructura laboral muy diferente a la de la Florida con industrias que pagan mucho más que el turismo y la construcción y mucho menos competencia por parte de un flujo constante de inmigrantes.
Si bien cambiar el salario mínimo conlleva riesgos, mantenerlo bajo nos cuesta a todos. Los que no ganan lo suficiente para mantener sus familias recurren a programas gubernamentales como sellos de comida y Medicaid, que todos pagamos con nuestros impuestos.
Condados como Broward y Miami-Dade obligan a las empresas que contratan a pagar un salario mínimo mas alto conocido como “living wage”, ($12.63 la hora en Miami-Dade ). Otra iniciativa es una propuesta de enmienda constitucional para aumentar el salario mínimo a $10 la hora, que estará en la boleta electoral de noviembre.
Cualquier intento para mejorar la vida de los trabajadores peor pagados es bienvenida. Pero no hace falta cambiar la Constitución. Habría que empezar por hacer cumplir el mínimo de $8.05 que requiere la ley estatal. Eso le corresponde a la fiscal estatal Pam Bondi, que no se ha molestado en investigar a compañías que violan la ley.
El gobernador Rick Scott, que insiste en traer más empresas al estado a base de billetazos, debería insistir en que las compañías que se beneficien de nuestra generosidad les paguen sueldos decentes a sus empleados. Algunas compañías como Walmart y Target ya se están moviendo voluntariamente en esa dirección.
Doblar el salario mínimo por ley de la noche a la mañana no es la solución. Hace falta una política económica integrada y bien pensada que le tire un salvavidas no solo a los más pobres sino también a la clase media que se está ahogando igualmente.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de enero de 2016, 3:25 p. m. with the headline "BERNADETTE PARDO: Maximizando el mínimo del salario en la Florida."