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Ajustar la Ley de Ajuste Cubano

A file photo shows Cubans leaving the island in a makeshift wooden boat during a mass exodus of rafters in this August 1994 file photo.
A file photo shows Cubans leaving the island in a makeshift wooden boat during a mass exodus of rafters in this August 1994 file photo. AP

Todos coincidimos en que la Ley de Ajuste Cubano, así como está, si no tiene sus días contados pertenece a otra era. A otra Cuba. A otro exilio. Raúl Castro quisiera modificarla. Por razones opuestas, muchos exiliados también.

Raúl lleva su ventaja. La galopante crisis de los refugiados cubanos en Centroamérica ha sido meticulosamente concebida para provocar esa negociación con Estados Unidos. Considerando que el comportamiento pasado nos ofrece el mejor pronóstico sobre el comportamiento futuro, la administración del presidente Barack Obama pudiera mostrarse proclive a una modificación en términos favorables a la dictadura. Frente a un mal radical, los matices se convierten en lastre. Así que prefiero ser maniqueísta: la modificación a favor de Raúl no es buena para Cuba. Mucho menos para Miami.

El ajuste fue una medida de excepcional generosidad por parte de Estados Unidos. Daba por hecho que cada cubano era víctima de la más represiva y empobrecedora dictadura que hayan visto las Américas. Salir de Cuba legalmente era una odisea que acarreaba desempleo, trabajo forzado en granjas, pérdida de propiedades, exclusión de carreras universitarias y el hostigamiento de vecinos y hasta familiares. A su vez, además de los riesgos de la travesía, la salida ilegal implicaba las fatalidades de ser ametrallado en alta mar por los guardacostas o padecer condenas de prisión que con frecuencia excedían los cinco años.

A partir de 1978 se implementa la industria castrista de viajes y remesas. Decenas de miles de cubanoamericanos que juraron ser perseguidos políticos comienzan a actuar frente a la dictadura como inmigrantes económicos. Hoy, en el colmo, algunos hasta se repatrían. El férreo condicionamiento al permiso de entrada y salida de la isla, tanto como la precaución de no tener complicaciones durante sus visitas ni causárselas a parientes y amigos, erosiona una natural masa crítica de opositores. Serás anticastrista hasta la médula, le darás gracias a Dios por haberte sacado de aquel infierno, pero aceptas someterte a las encanalladas circunstancias que te obligaron a escapar y no se te ocurre ponerte en primera fila de una protesta en la Calle Ocho. La dictadura no ha cambiado. Tú sí.

Para los Castro es un negocio redondo. El ajuste es una válvula que alivia la compresión demográfica, con su consiguiente holgura económica y política, a la par que crea incesantes ingresos por viajes, remesas y negocios. No nos llamemos a engaño. Gran parte de estos nuevos refugiados no se plantean una ruptura ética con el castrismo. (En caso de que la ética forme parte de sus preocupaciones). Son indiferentes, cuando no mezquinamente adversos, a la mística del trabajo duro, la defensa de las libertades y la confrontación a la dictadura que identificó durante décadas al exilio. Han salido, y están saliendo, para acogerse al perverso contrato del capitalismo raulista: cruza el charco, trae tus dólares y, siempre que bajes la cabeza, te dejamos ser tuerto en el país de los ciegos.

Miami es ya una plaza parasitada por la dictadura. Para disminuir a la oposición externa y convertir a la oposición interna en la turística postal de una falsa apertura, para reinar 20 años más sobre los escombros de una Cuba sin memoria, esperanza ni identidad, los Castro necesitan construir una “diáspora” que, a semejanza del pueblo de la isla, permanezca en la fingida o real ignorancia de su propia degradación. Cubanos que vivan en Miami como si nadie tuviera que irse de Cuba y se la pasen en Cuba como si no tuvieran que vivir en Miami.

Todavía, quizás, estamos a tiempo de cerrar esa puerta.

Periodista y escritor radicado en Miami.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de junio de 2016, 5:49 p. m. with the headline "Ajustar la Ley de Ajuste Cubano."

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