Propongo una nueva asignatura obligatoria en las escuelas: valores y buenos modales
Propongo una nueva asignatura obligatoria para el currículo escolar: valores, etiqueta y buenos modales.
Los niños aprenderían reglas de cortesía, comportamiento social y normas básicas de educación; de esa enseñanza que antaño provenía del hogar, pero que en el Sur de Florida está en peligro de extinción. No solo entre la juventud, sino, sobre todo, entre la población adulta que sienta el ejemplo: individuos irresponsables, arbitrarios y descorteses. Para muestra un botón: las carreteras, bastiones de la tiranía ciudadana.
Un insólito video que se hizo viral en la internet esta semana expone esa cultura local del irrespeto, la falta de consideración y de sensibilidad. En un complejo residencial en North Lauderdale, un cuantioso grupo de adolescentes desenfrenados celebraba alrededor de la piscina con música estridente, trasgrediendo las reglas establecidas para el uso de la instalación. La tesorera de la asociación de vecinos fue alertada del despelote en la fiesta convocada sin permiso de la administración.
Acompañada por dos pequeños perros y con dificultad para caminar, Nancy James, de 68 años, se aproximó a pedir que bajaran el volumen y pusieran orden. Lejos de atenderla y escucharla con el respeto que amerita una mujer de la tercera edad, los adolescentes empezaron a burlarse vulgarmente y a grabarla con sus teléfonos móviles.
De pronto, un joven muy alto de 16 años la embistió brutalmente, la alzó por la cintura, resbaló y ambos cayeron, golpeándose duro contra el pavimento. El agresor la arrastró como un saco de papas hacia la piscina y la arrojó al agua mientras los demás adolescentes gritaban con euforia, indiferentes al sufrimiento humano. Conscientes de su fechoría, huyeron corriendo del lugar.
Nadie intervino en este nuevo episodio de la barbarie urbana prevalente en nuestras comunidades. “Fue algo muy cruel lo que hizo ese chico”, declaró James, mostrando su cuerpo todo amoratado. Imputado por agresión contra una persona mayor de 65 años, el estudiante de la Secundaria Coral Springs fue condenado a tres semanas de arresto domiciliario.
Si la irreverencia a los ancianos despierta indignación, la deferencia a las canas de su sabiduría cosecha alegrías.
Dotado de un don prodigioso en la voz y egresado de un conservatorio en su natal Santiago de Cuba, Edgar Sanfeliz-Botta se había resignado a vender hamburguesas míseramente en un McDonald’s de Sunset Drive; le habían insinuado que moriría de hambre en Miami si trataba de perpetuar sus sueños artísticos. En cambio, vendiendo comida chatarra podía ayudar a sus familiares a salir de la isla.
Hasta que una clienta antojada por una ensalada de pollo César escuchó en la ventanilla de servicio la voz angelical del alicaído joven entonando la delicia de La bella durmiente. La casi octogenaria Roberta David había descubierto un talento autocensurado. A fin de conocerlo mejor, volvió en dos ocasiones al restaurante; luego no logró localizarlo por cambio de turno. Perseverante en sus esfuerzos, la directora profesional de coros jubilada acabó dejándole una tarjeta de Navidad con un cariñoso saludo, su número de teléfono y un billete de $20.
Posteriormente, obediente a sus consejos, el contratenor cubano se integró al coro de la iglesia metodista a la que pertenece David, obtuvo una beca y se licenció en Música Lírica en la Universidad Internacional de la Florida. “Nos dimos cuenta de que nos habíamos ganado la lotería musical con Edgar”, afirmó el presidente de la institución durante el acto de graduación la semana pasada.
Aunque los contextos de ambos hechos son indiscutiblemente heterogéneos, así como sus desenlaces, la concurrencia casi simultánea de la graduación y la fiesta en la piscina nos proporciona a los habitantes del Sur de Florida una hermosa moraleja para celebrar el Día de la Madre: a las mujeres mayores hay que respetarlas, no solo por su dignidad, sino también por la nuestra.
En vida o póstumamente, nuestras abuelas merecen todo honor y admiración, hoy, mañana y siempre.
Escritor venezolano, periodista, biógrafo y cronista de Miami.
Los invito a visitar el pabellón de el Nuevo Herald en CubaNostalgia, donde estaré presente el próximo fin de semana para compartir con mis estimados lectores.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de mayo de 2017, 2:55 p. m. with the headline "Propongo una nueva asignatura obligatoria en las escuelas: valores y buenos modales."