Daniel Shoer Roth

DANIEL SHOER ROTH: Se ventila el ‘clima’ electoral

El caprichoso Eolo, guardián y distribuidor de los vientos en el panteón griego, ha liberado de forma desordenada las tempestades en esta temporada ciclónica 2014 en la cuenca del Atlántico.

Mientras que el avance del Huracán Gonzalo causaba pánico en Bermuda, Eolo desatendió el orden alfabético de las sucesivas tormentas. Mareado por turbulentos molinos que lo envuelven, olvidó que la próxima debía llevar un nombre que empiece con “H”. En su lugar, dio rienda suelta, con potentes ráfagas, a otra cuya primera letra es “V”.

“Ventilador” arrolló la Florida la noche del miércoles, dejando a su paso una estela de vergüenza, incredibilidad y escándalo en la contienda por la gobernación del Estado. Sus torrenciales lluvias ahogaron la fe ciudadana en los candidatos y la marejada causó condiciones peligrosas al ausentismo electoral y corrientes de resaca moral en el sistema democrático estatal.

Ahora, el pronóstico de la temporada gubernamental 2015-2019 en Tallahassee vaticina efectos particularmente devastadores en la calidad de vida de los habitantes, según indica el barómetro del último debate entre el gobernador Rick Scott y su adversario, el ex gobernador Charlie Crist. Dos labias belicosas que solo pueden ser precisadas por el ingeniero de vuelo de un caza políticos.

La depresión de un electorado cada vez más atento a la conducta y sensibilidad de sus dirigentes en una atmósfera de crisis económica y ética, cobró más auge por la escaramuza en torno al afamado ventilador, una fruslería que transformó a ambos en columnas estáticas de aire frío sobre una superficie carente de soluciones concretas a los problemas que aquejan a las comunidades y bajo una capa densa en promesas vigorizadas por la palabrería.

Un espacio vacío de siete minutos para el intercambio serio de ideas forzó la circulación de burlas, dimes y diretes por las ranuras de los medios de comunicación y redes sociales bajo la etiqueta #fangate (traducida como “el escándalo del ventilador”), evaporando aún más la credibilidad del Estado en el ámbito electoral nacional de los últimos tiempos. Fue un encuentro de iluminación débil, olor irritante y sonido de sirenas –de ambulancia.

Las campañas de descrédito que forjan los postulantes reflejan condiciones nebulosas sin materias sólidas ni visibilidad clara. La precipitación continua de mensajes contaminantes a un costo de decenas de millones de dólares en anuncios publicitarios negativos –avalados por fuerzas de presión– descarga decepción generalizada, no obstante la afiliación partidista.

La orbita más excéntrica en este vendaval la alcanzó el pequeño aparato oculto tras un atril durante el debate televisado en Broward College, aunque todavía es mucho menor que la excentricidad de los cometas que circulan alrededor de Crist. “Cometa”, del latín comēta, significa cabellera; y él la luce impecablemente, sin un cabello fuera de lugar, con su porte de estrella.

Ventilación adecuada le es menester para mantenerse fresco en sus intervenciones públicas y, de este modo, asegurar una leve probabilidad de precipitación sudorosa que humedezca el paisaje de su acicalada figura. Uno de sus puntos fuertes en la contienda es la fotogénesis –la capacidad de un ser vivo de producir luz propia–, en su caso, con un velo de fondo que impide dilucidar las variaciones de su climatología política.

Scott, en cambio, se adapta mejor a la sequía por su calvicie y los daños irreversibles en el proceso de erosión de su popularidad, lo cual abre el campo magnético a una constelación de pataletas como fue no salir a tiempo al enfrentamiento, a los ojos de millones de espectadores, por las brisas de un ventilador que rompió las reglas, decisión que deja mala racha a su postulación.

Incluso entre sus partidarios, quienes dibujan su mandato con azul del cielo omitiendo la radiación de sus relámpagos que exige un blindaje grueso, causó descontento la reacción que facilitó la oportunidad a su oponente de promoverse, ante su ausencia, cuestionando: “¿Realmente vamos a debatir sobre un ventilador? ¿O vamos a hablar de educación, el ambiente y el futuro de nuestro Estado?”.

Acaso, ¿no quedaron como payasos los dos capitanes que aspiran a llevar el timón de nuestra barca con el mar en calma?

Fue Eolo quien concedió a Ulises, durante el largo retorno a su añorada patria, un odre confeccionado con piel de toro que contenía todos los vientos desfavorables para que pudiera regresar sin dilación. Le ordenó resguardarlo con sumo cuidado, pero los incautos marineros pensaron que aquella bolsa atesoraba riquezas ocultas y, al abrirla, sopló una terrible tempestad que alejó a la flota de las costas de Itaca.

Queda por saber hacia dónde empujan los vientos de “Ventilador” y quién se perderá de la vista desde las playas de Florida en medio del huracán electoral.

  Comentarios