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Daniel Shoer Roth

SHOER ROTH: Agujas salvavidas

Dos epidemias sanitarias de gran escala azotan a Miami-Dade: el contagio de sida y el consumo de drogas. Ambas van de la mano en un decreto de muerte.

El Condado lidera al resto de la nación en la cifra de nuevas infecciones del virus de inmunodeficiencia humano (VIH), apuntan estadísticas federales y estatales. Hace dos años, el Departamento de Salud de Florida cuantificó la presencia de 26,445 portadores de VIH/sida en Miami-Dade –uno de cada 100 habitantes. El 12 por ciento de la población afectada (3,240 pacientes) usa drogas por vía intravenosa.

A esta situación de emergencia se suma un repunte del consumo de heroína traficada desde México, fácil de conseguir y barata. A mediados de la década pasada, había cerca de 10,500 consumidores de drogas inyectables, cifra que ascendió desde entonces, como evidencia el índice de mortalidad por sobredosis en Miami, tras la promulgación de normativas estatales más estrictas en la prescripción de medicamentos opioides. Esta alarmante tendencia eleva la prevalencia de transmisión parenteral o sanguínea de enfermedades como el VIH, la hepatitis C y otros agentes patógenos.

Estos padecimientos son de gran trascendencia por los costos social y económico, y su prevención debe ser una prioridad. En los últimos años, en más de una treintena de territorios en Estados Unidos se han aplicado medidas efectivas y viables, avaladas por la ciencia que, si bien no son una varita mágica, reducen o eliminan los riesgos de la transmisión, a la vez que tienden puentes hacia la recuperación. La Florida tiene la oportunidad de subir a este tren del progreso.

Por cuarta vez, la Legislatura debate una propuesta –la Ley de Eliminación de Enfermedades Infecciosas– para instaurar en Miami un programa piloto de intercambio de jeringuillas administrado por la Universidad de Miami y subvencionado con fondos privados. La meta, en el contexto de una política de salud pública, es reducir la frecuencia de uso compartido de agujas contaminadas para la inyección de drogas mediante la distribución de material de inyección estéril. Sus partidarios afirman que suprimiría una de cada diez nuevas infecciones de VIH.

El impacto positivo no es exagerado. En Washington D.C., por ejemplo, la tasa de contagios de VIH entre los adictos se desplomó en un 70 por ciento desde que el gobierno local implementó un sistema similar en 2008. Cada infección del VIH prevenida ahorra un monto sustancial al erario público. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estimaron en 2010 que el costo promedio de cuidados médicos vitalicios por paciente de VIH rondaba en $380,000, considerablemente superior al precio de distribución de jeringuillas estériles. Los contribuyentes floridanos gastan anualmente unos $30 millones para afrontar la crisis del sida.

Penosamente, entre los legisladores de la Florida, así como entre sectores de la población general, prevalecen antiguos mitos de que los programas oficiales de acceso a agujas estériles promueven el consumo de drogas, el tráfico de estupefacientes y una cantidad mayor de jeringuillas desechadas en espacios comunes. Ningún estudio ha hallado evidencia alguna de esto.

Es lo contrario. No se trata solo de dispensar material de inyección para mejorar las condiciones higiénicas y modificar comportamientos de riesgo. El acercamiento a esta población vulnerable, a menudo inalcanzable, permite facilitar la comunicación con los profesionales de la salud, de manera que se propicie la derivación a programas de tratamiento de rehabilitación y a otros servicios médicos y de asistencia social. Existe también un componente educativo sobre VIH. Esto protege a toda la sociedad, no solamente a los enfermos.

Aunque esta situación no es la idónea, es un paso válido hacia la consecución de un bien comunitario para Miami.

A los enfermos, a los sin techo, a los mendigos, a los hambrientos, a los menesterosos, a los desahuciados… ellos merecen ser socorridos con compasión pública y piedad caritativa. Vamos, hablen ustedes, legisladores queridos.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de febrero de 2016, 7:58 p. m. with the headline "SHOER ROTH: Agujas salvavidas."

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