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Fabiola Santiago

FABIOLA SANTIAGO: Balas y grúas apuntan hacia La Pequeña Habana

Un grupo de niños juega fútbol en el Riverside Park en la avenida 7 entre la calle 3 y la 4 en la Pequeña Habana, donde ocurrió un tiroteo el lunes 26 octubre.
Un grupo de niños juega fútbol en el Riverside Park en la avenida 7 entre la calle 3 y la 4 en la Pequeña Habana, donde ocurrió un tiroteo el lunes 26 octubre. jiglesias@elnuevoherald.com

¿Está regresando la temida fachada de “Pequeño Vietnam” en la zona este de La Pequeña Habana en medio de las lujosas y multimillonarias propuestas de redesarrollo frente al río?

Es difícil saberlo.

En el informe policial de Miami sobre el “incidente” escasean detalles descriptivos, como si los agentes que acudieron a investigar el tiroteo desde un vehículo en marcha ocurrido la noche del lunes 26 octubre en el Parque Riverside estuvieran padeciendo un ataque de anemia colectiva.

Pero algo está sucediendo en el histórico barrio que se ganó el apodo de Vietnam en la época de la guerra contra las drogas de 1980 y que, a mediados de los 90, se convirtió en territorio de la pandilla de los Latin Kings. Estos combatían a sus rivales a fuego limpio, lo que les costó la vida a personas inocentes.

¿Quién no recuerda el caso en 1995 del niño de 3 años que resultó muerto mientras jugaba en el Parque Riverside cuando un balazo originado en una batalla entre pandillas le perforó el pecho?

El hecho conmovió a la comunidad y se erigió un memorial en honor del pequeño Bernabé Martínez. Más tarde, ese memorial fue destruido por la conducta violenta de una mujer borracha. Entonces un donante, líderes cívicos y los bomberos trabajaron juntos para remplazar el memorial con la escultura de bronce de un querubín llorando de desesperación sobre un podio de mármol. Para protegerla, se cercó con una alambrada de un pie de altura, pero los vecinos me han dicho que fue removida discretamente cuando el colegio Ada Merritt se convirtió en una escuela especializada para grados de K-12 y comenzó a utilizar el Parque Riverside para educación física.

Necesitamos dejar de invertir en construir edificios y comenzar a invertir en el pueblo

Marta Laura Zayas

activista

El pasado diciembre la violencia volvió a estallar en una calle cerca del parque. Tres hombre fueron baleados durante una semana sangrienta que incluyó un tiroteo el día de Navidad.

Y ahora esto: unos 20 balazos fueron disparados al aire en un parque lleno de niños y padres por unos “hombres” en un Chevrolet Trailblazer y un Hyundai blanco.

“Varios hombres estaban disparándose y escaparon de la escena con rumbo desconocido”, dice un párrafo del resumen del reporte de la policía. Lo cual no es una amplia descripción, pero un vecino me dice que un testigo se refirió a los que disparaban como que eran “niños”.

Es un milagro que nadie resultó herido, sólo un Camaro negro quedó con el radiador reventado. Y también, claro, gente trabajadora con los nervios de punta.

Los residentes y activistas de la Pequeña Habana están horrorizados. Organizados para combatir el voraz apetito de redesarrollar el histórica vecindario con propuestas que aumentarán la densidad y cambiarán el carácter de los bungalows del viejo Miami de los años 1910 y 1920, de casas y edificios de apartamentos estilo Misión, Mediterráneo y de finales de las dos guerras mundiales, ahora se preguntan el porqué de la violencia en este momento.

¿Acaso la señal de disparar desde vehículos en marcha representa un incremento en la violencia de las pandillas que ha plagado el área durante décadas? En ese caso, ¿por qué la policía y la ciudad no se han involucrado más enérgicamente y no han tomado acción en la zona del Parque Riverside?

“Los rostros de nuestras víctimas tienen nombres y familiares que necesitan estar grabados en la conciencia de nuestros políticos”, dice la activista Marta Laura Zayas. “Necesitamos dejar de invertir en construir edificios y comenzar a invertir en el pueblo”.

Llámesele Pequeño Vietnam o Pequeño Irak, como la refirió un miembro de la generación del milenio en los medios sociales, esta es un área codiciada de inmigrantes trabajadores que serían desplazados por el desarrollo... si el crimen no los expulsa primero.

Con balazos y grúas apuntándole a la Pequeña Habana, es difícil saber quiénes son los verdaderos villanos de este drama.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de noviembre de 2015, 1:16 p. m. with the headline "FABIOLA SANTIAGO: Balas y grúas apuntan hacia La Pequeña Habana."

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