FABIOLA SANTIAGO: Ya olvidaron la lección de Mitt Romney
¿Recuerdan el discurso de Mitt Romney sobre el “47 por ciento” filmado secretamente? Fue un improvisado momento de la campaña presidencial que reveló sus verdaderos sentimientos.
Ese 47 por ciento fue el porcentaje de votantes norteamericanos de los que el candidato republicano calculó que podía olvidarse porque esas personas –afroamericanos, latinos y otras minorías, y también pobres y desposeídos– sencillamente no iban a votar por él.
Esos formaban el tipo de votantes del presidente Barack Obama, dijo, y así Romney menospreció y caracterizó a segmentos de la sociedad norteamericana como aprovechados que no asumen responsabilidad sobre sus vidas:
“Hay un 47 por ciento que están con él, que dependen del gobierno, que se creen víctimas, que piensan que el gobierno tiene la responsabilidad de hacerse cargo de ellos, que creen que tienen derecho a seguro de salud, a alimentos, a viviendas, a todo. Que esos son sus derechos y que el gobierno debe dárselos. Y van a votar por este presidente no importa lo que sea… Estas son personas que no pagan impuestos sobre ingresos.... [Mi] tarea es no preocuparme por esa gente. Nunca los voy a convencer de que deben responsabilizarse personalmente y hacerse cargo de sus vidas”.
Ese despiadado análisis socavó su candidatura.
Fue el proverbial clavo final en el féretro de una campaña marcada ya por otro fiasco, cuando Romney dijo en Tampa que su solución para el limbo de 11 millones de personas indocumentadas en el país era que se “autodeportaran”. Eso dio un tono falso a su consigna enfocada en los latinos “Juntos con Romney”.
Volviendo a las actuales primarias republicanas, es increíble la rapidez con que la gente que, ciega por el temor y la ignorancia, desprecia a inmigrantes y minorías, olvida una elección presidencial apenas un ciclo después.
Los republicanos todavía se hacen eco del mensaje exclusivista de Romney. Solo que ahora no les importa quién filma lo que verdaderamente piensan. Ya ni siquiera es necesario que un demócrata anónimo esté filmándolos secretamente.
Lo gritan a los cuatro vientos por televisión a las horas de mayor audiencia: “¡El muro! ¡ El muro!”
Donald Trump, el precandidato republicano que ocupa el primer lugar, no puede abandonar sus ataques verbales hacia los inmigrantes. Aunque en lugar de una pared en la frontera con México esté haciendo que muchos de los que integramos el 47 por ciento lo que invoquemos es la experiencia de Berlín Oriental y Berlín Occidental, recordando que son los fascistas y comunistas los que piensan que la solución está en los muros y no en los puentes. Todo, a pesar de que las cifras de aceptación de Trump en las encuestas están cayendo por debajo del candidato de voz suave Ben Carson, un neurocirujano retirado que no tiene la más remota idea de cómo gobernar y piensa que Dios le dará las herramientas.
Trump no puede comportarse más flagrantemente despectivo y ofensivo y, sin embargo, los republicanos aplauden sus ideas de deportación masiva. Sigue ahí mientras candidatos más realistas y de más experiencia, como el gobernador de Ohio John Kasich y el ex gobernador de la Florida Jeb Bush, están a gran distancia de él en las encuestas.
Mientras más miro el debate de los republicanos, más claramente veo a Hillary Clinton pasearse por el camino ya trillado para llegar a la presidencia.
Los candidatos republicanos se sienten cómodos en los debates, despreciando y ofendiendo a grandes segmentos de la población, tal como lo hizo el abanderado corporativo Romney una noche entre sus seguidores ricos vestidos de etiqueta en Palm Beach.
Y es por eso que el 47 por ciento de Romney observa a los aspirantes republicanos de 2016... y se sonríen.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de noviembre de 2015, 2:22 p. m. with the headline "FABIOLA SANTIAGO: Ya olvidaron la lección de Mitt Romney."