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Gina Montaner

El regreso de un ruiseñor


El actor Gregory Peck interpreta al abogado Atticus Finch en la versión cinematográfica de la novela Matar a un ruiseñor, de 1962. La segunda parte de la novela se publicará próximamente.
El actor Gregory Peck interpreta al abogado Atticus Finch en la versión cinematográfica de la novela Matar a un ruiseñor, de 1962. La segunda parte de la novela se publicará próximamente. AP

Recientemente volví a ver en la televisión Matar a un ruiseñor. De nuevo me pareció extraordinaria la adaptación cinematográfica de la célebre novela que en 1960 publicó la autora Harper Lee. Y comprendí por qué hay tanta expectación años después, ante la inminente publicación de lo que sería la segunda novela de una escritora que tuvo un bestseller fulminante y luego se retiró de la vida pública, dejando a millones de lectores con las ganas de leer otra obra suya.

Harper Lee tiene 88 años y hoy vive en una residencia de ancianos en su pueblo natal, Monroeville, escenario de las vivencias de la niña Scout junto a su padre, Atticus Finch, en el Sur de Estados Unidos. Corrían los años treinta y la discriminación racial era una realidad cotidiana. En su breve libro, publicado en la era de la lucha por los derechos civiles, Lee condensó sus recuerdos de niñez en una localidad de Alabama donde llegó a presenciar juicios contra afroamericanos que fueron ejecutados. La figura paterna, que en el cine inmortalizó Gregory Peck, es para su protagonista una guía moral en una época de profundas injusticias. La trama discurre a través de la mirada de Scout. En sus aventuras, a la niña la acompaña un vecinito tan precoz como ella, inspirado nada menos que en Truman Capote, quien pasaba los veranos en Monroeville con sus tías. El lector va de la mano de la chiquilla en este viaje iniciático que le dice adiós a la infancia y que desde hace décadas es lectura obligada en los colegios de Estados Unidos.

Lo que nadie esperaba es que Harper Lee, cuyo verdadero nombre es Nelle Harper Lee, al cabo de tantas décadas de silencio presentara un manuscrito inédito que el próximo 14 de julio llegará a las librerías bajo el título de Ve, aposta un centinela. Resulta ser que lo escribió antes que Matar a un ruiseñor y en él Scout ya es una adulta. Al parecer la editorial en aquel entonces le sugirió a Lee que tendría más gancho la historia desde la perspectiva de una niña. Si así fue, acertaron con una obra que ya pertenece al imaginario colectivo del país y cuya fama es universal.

Sin embargo, la esperada publicación de esta novela que apareció entre los papeles de la autora se ha visto rodeada de polémica. Lee, que permanece recluida a pesar del revuelo que ha generado este regreso al ámbito literario, está ciega, sorda y, según algunos de sus conocidos, su memoria falla. En su pueblo circulan rumores de que su entorno más inmediato podría haberla manipulado para sacar a la luz un libro que, sin duda, será otro fenómeno de ventas. Aunque Lee no ha comparecido públicamente, ha emitido un comunicado reiterando que Ve, aposta un centinela (título extraído del Libro de Isaías, en el Antiguo Testamento), es, en efecto, la secuela que escribió pero que guardó en un cajón.

Sea como fuere, seremos muchos los que a partir del 14 de julio buscaremos esta obra que promete llevarnos al mundo de Scout, ahora una mujer que, después de su paso por Nueva York, decide regresar a Monroeville para reencontrarse con Atticus. Hace años nos fascinó aquella niña de viva imaginación que correteaba por el vecindario y era la sombra de su padre. Aquella chiquilla que se sitúa junto a los negros en la corte del pueblo para seguir el juicio en el que su padre defiende con ahínco a un afroamericano acusado de un crimen que no cometió. La perspicaz y sensible Scout, que madura prematuramente al ver cómo Atticus (su héroe) no puede evitar que un hombre inocente vaya a la horca por el color de su piel.

Impresiona en la versión cinematográfica, que tan magistralmente plasmó este relato infantil para adultos, la belleza y misterio en el episodio en el que Scout y su hermano se pierden en el bosque y viven un momento de violencia que los transforma. Una escena inolvidable del cine gracias al talento de aquella joven Harper Lee que eligió la reclusión a la notoriedad. Ella también tenía la fragilidad del ruiseñor. Cincuenta y cinco años después, sus lectores aguardamos con entusiasmo Ve, aposta un centinela.

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Esta historia fue publicada originalmente el 26 de abril de 2015, 8:00 a. m. with the headline "El regreso de un ruiseñor."

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