‘Hamilton’ y el regalo de Reyes que no llega
Si todavía fuese una niña y me hubieran preguntado qué quieres que te traigan los Reyes en Navidad, habría dicho “tener entradas para ver a Lin-Manuel Miranda representando Hamilton en Broadway”.
Pero los tiempos en que creíamos en los tres Reyes Magos y les dejábamos hierba y agua bajo el árbol de Navidad han quedado atrás. Los años demuestran que los deseos más ansiados no llegan a cumplirse o se tuercen del modo más inesperado.
Eso es lo que ha ocurrido con mi empeño en ver sobre el escenario al creador del musical que ha roto todos los esquemas en Broadway. Como ya todos saben, Hamilton, inspirado en la azarosa vida de Alexander Hamilton, considerado uno de los padres fundadores de Estados Unidos, ha revivido el entusiasmo por el teatro y los boletos para verla están agotados. Yo, como tantos otros que no se resignan a esperar que la compañía comience su gira, hace unas semanas opté por comprar las entradas en reventa a un precio que sólo el incontestable genio de Miranda y la formidable música que ha compuesto merecen tan extremo sacrifico para el bolsillo.
Durante días mi hija me ayudó a buscar en Internet las mejores entradas posibles, renunciando al prohibitivo patio de butacas, donde los asientos se ofrecen a más de $1,000. Finalmente, y después de examinar una y otra vez el esquema virtual del teatro, ambas comprendimos que estábamos destinadas a disfruta de los pegadizos temas y bailes a ritmo de hip-hop desde el gallinero, centradas pero casi tocando el techo. A pesar de ello, nos dimos por satisfechas cuando logramos conseguir dos boletos nada menos que para enero de 2017. Nuestro regalo de Reyes sería ver al talentoso Miranda interpretar a Hamilton.
Bien, como los Reyes no existen, la ilusión, planificada obsesivamente y al milímetro, se transformó en decepción momentánea cuando hace unos días Miranda anunció que su última actuación será el próximo 9 de julio. A partir de esa fecha la producción en Broadway, con lleno total a diario, ya no contará con su magnética presencia y Hamilton lo encarnará otro joven talento de los muchos que están surgiendo de esta producción con elenco multiétnico que comenzó hace más de un año en el Teatro Público de Nueva York antes de convertirse en un éxito de taquilla sin precedentes.
Cuando me propuse ver a toda costa Hamilton en Broadway lo hice con el temor de no llegar a tiempo para ver a Miranda al frente de su obra maestra. Para comprender la magnitud de su proyecto, basta con leer la extraordinaria biografía de Ron Chernow sobre quien llegó a ser mano derecha de George Washington, texto que le sirvió de impulso a Miranda antes de enfrascarse durante siete años en la creación del libreto. Y basta con escuchar las canciones para rendirse ante unas letras y una música que por momentos te ponen a bailar y en otros te estremecen.
La historia de un hombre revolucionario había que contarla y trasmitirla por medio de una música tan rompedora como lo fue Hamilton hace 200 años. El hip-hop, el lenguaje musical y mestizo de la calle, era el mejor vehículo para acercar al público del siglo XXI a un inmigrante que salió de la nada y que antes de perder la vida en un duelo llegó a ser el primer Secretario del Tesoro del país. Miranda, hijo de inmigrantes nacidos en Puerto Rico, ha hecho de Hamilton un ídolo de la generación de las redes sociales, dispuesta a digerir la Historia a ritmo de rap y no con un pesado libro de texto.
Hoy ya sé que no veré a Lin-Manuel Miranda como imaginé que sucedería. Quizás no tiene sentido hacer planes con tanta antelación y con la certeza de que los planetas no se moverán un milímetro de la estela soñada. Me ha tomado unos días recuperarme de la desilusión, no obstante, nos daremos cita en Broadway en enero de 2017. Visitaremos la tumba de Hamilton en la Iglesia de la Trinidad y nos acercaremos a la casa que compartió con su esposa Elizabeth en Harlem. Será nuestro particular homenaje a dos hombres singulares unidos por una ópera contemporánea. Puede que los Reyes Magos no existan, pero será mi mejor regalo de Navidad.
Periodista y escritora
©FIRMAS PRESS
Twitter: @ginamontaner
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de junio de 2016, 3:00 p. m. with the headline "‘Hamilton’ y el regalo de Reyes que no llega."